Arturo Escobar fue nombrado subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaria de Gobernación a principios de septiembre. Organizaciones civiles que trabajan desde hace años en materia de prevención no tardaron en pronunciarse en contra de este nombramiento, el cual consideran esencialmente una contradicción, una burla, un sin sentido. Ahora, tras intentar varios medios de protesta, muchas de estas ongs rompieron por completo relaciones con esta secretaria. El nombramiento de Escobar tiene todos los tientes de un ‘pago’ político por parte del PRI, partido en el poder, al PVEM (Partido Verde Ecologista de México) por su apoyó en las cámaras para aprobar las iniciativas del poder ejecutivo.     

En nuestro país, aparente democracia, no son pocos los cargos públicos que se designan, como decimos popularmente, ‘por dedazo’. Ciertamente resulta improcedente e iluso pensar que para cada cargo público debiera realizarse una votación o mínimo exponerse ante la aprobación de las cámaras, cosa que sí sucede con algunos cargos, pero no con todos. Pero sí se puede pedir, al menos, que los ciudadanos sepamos porqué méritos o con qué argumentos se designan ciertos puestos. De otra forma, como suele suceder, se seguirán repitiendo casos como el de Arturo Escobar.

“El señor Arturo Escobar no cumple con el perfil para la responsabilidad que tiene esa subsecretaria. Hay también un cuestionamiento sobre el comportamiento ético de esta persona, viene de un partido (PVEM) muy desacreditado, con muchas violaciones que se han dado en los procesos electorales, en todo el año pasado, en este año y anteriormente también”, afirma para Blastingnews Ma. Enriqueta Cepeda Ruiz, quien Directora Ejecutiva  de Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (INCIDE Social), una de las organizaciones que rompió relaciones con Escobar y promovió la clausura simbólica de las oficinas de esta secretaria, realizada el pasado 24 de septiembre.   

“Las cuestiones por las que ha pugnado ese partido están en contradicción con la que sería ahora su responsabilidad. Es una persona que no respeta los derechos humanos, al menos su slogan de campaña del partido era ese; promovían, entre otras cosas, la pena de muerte Eso quiere decir que no hay un respeto al ser humano y cómo va a estar en un lugar donde su principal tarea es ver precisamente por ese respeto para poder en un momento dado no tener delincuentes, no simplemente matarlos” apunta.

Ma. Enriqueta Cepeda es una mujer de experiencia, habla con tono pausado, busca para cada pregunta las palabras correctas. En los años ochenta y noventa trabajó en diferentes cargos para el #Gobierno, pero a mediados de los noventa ella y un grupo de ex-funcionarios decidieron dejar el gobierno para seguir trabajando por un mejor país desde una trinchera que consideraron más efectiva: la sociedad civil.  

“La organizaciones de la sociedad civil estamos pugnando por que se nos escuche, para que nuestras opiniones sobre quiénes ocupan los cargos públicos sean consideradas. Sabemos que constitucionalmente y legalmente no se le exige al ejecutivo que ponga los nombramientos a consideración de la sociedad civil, algunos los expone en el congreso, otros no. Pero la sociedad civil nunca va a querer a un servidor público, deshonesto, corrupto, ignorante. Todos queremos buenos funcionarios”, puntualizó sobre la necesidad de cuestionar y saber quiénes ocupan los cargos públicos y por qué razones.

Además de los señalamientos antes mencionados, cabe mencionar que en el 2009 Arturo Escobar se vio involucrado en un escándalo público cuando fue descubierto, en el aeropuerto internacional de Chiapas, con una maleta con más de un millón de pesos dentro, cuya procedencia nunca pudo justiciar. Por si su postura política y sus antecedentes políticos no fueran argumentos suficientes para desacreditarlo, están también las irregularidades en las cuales e ha visto involucrado su partido en los últimos años.

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