Olga Gutiérrez Machorro, flamante regidora del municipio de Tecamachalco, Puebla, y quien funge como encargada de área de Grupos Vulnerables del municipio, tuvo a bien dar “un sabio comentario” el pasado 25 de septiembre según nota y audio que presentó el periódico Excélsior en su portal de internet.

El proponer que se aplique la inyección letal a los indigentes de la zona con la finalidad de evitar su proliferación y de que mueran atropellados.

Desconocemos si la señora regidora estaba en sus cabales o se encontraba bajo el efecto de alguna droga o en el mejor de los casos que se pudiera encontrar en estado etílico de alto grado, incapaz de superar el alcoholímetro, ya que solamente bajo ese estado de poca lucidez mental, se puede expresar dicho comentario.

Posteriormente, ofreció disculpas argumentando que nunca pensó que tal declaración hubiera podido molestar e indignar a la ciudadanía.

Se protegió comentando que tiene poca experiencia en la política y que la finalidad de la inyección era para evitar que los indigentes que deambulan por las calles de Tecamachalco, murieran como consecuencia de ser atropellados por los vehículos, generando problemas tanto a los conductores como a sus familias.

Aceptó también desconocer el padrón de indigentes que existen en el municipio, pero destacó que han atendido a 25 personas en esta situación durante su gestión.

Igualmente comentó en el audio, que no tienen un albergue para poder ayudar a estas personas.

Anunció que pedirá al Cabildo apoyo para estas personas de situación de calle y espera que su noción sea apoyada.

A raíz de este incidente, la Comisión De Derechos Humanos del Estado de Puebla, abrió un expediente de oficio en contra de la funcionaria, señalando que esta acción representa una violación a los derechos humanos.

Si no existe un albergue o refugio adecuado para los indigentes en la zona, ¿No sería su trabajo como encargada de Grupos Vulnerables, el buscar y conseguir esas alternativas mediante convenios, patrocinios, apoyos, o donaciones? ¿No es ese su trabajo?

Es vergonzoso saber que este tipo de personas puedan tener un cargo público y peor aún que sean los encargados de proteger a estas personas.

Personas como la regidora Gutiérrez Machorro, la diputada federal plurinominal Carmen Salinas o el mismo Cuauhtemoc Blanco que confunde a la Capital de Morelos con un Estado, por tan solo mencionar a los más conocidos, no deberían de tener un cargo popular si no cuentan con la cultura, clase y preparación adecuada así como la sensibilidad política y humana para ejercer su puesto. Ojala y algún día hagamos algo al respecto.

¿Hasta cuando vamos como ciudadanía, a mantener el sueldo de este tipo de políticos de baja calidad?

¡Y pensar que su sueldo sale de nuestros impuestos! #Gobierno #México