En días pasados pudimos comentar como era el nuevo decálogo del Sr. Monreal, Delegado de la Delegación Cuauhtemoc en México.

Entre su mensaje indicaba que pedía funcionarios honestos, que no robaran, no corrompieran, que bla, bla, bla, bla… como siempre pura palabrería sin fundamento y creadas con el único objetivo de engañar a la ciudadanía.

Hace unos días, presentó a un joven de nombre Isaac Castillo Luna quien tiene el nombramiento de jefe de la Unidad Departamental de Fomento Educativo de la Delegación Cuahtemoc.

También fue presentado Nicolás Mollinedo, el famoso Nico, chofer de López Obrador, como Director del Departamento de Recolección y Tratamiento de residuos sólidos de la misma Delegación.

Ninguno de estos nombramientos serían novedad, de no ser por los 2 grandes personajes que está incluyendo dentro de su gabinete, lo que contrapone y confunde en  la ciudadanía, ese discurso doble.

El primero de ellos es un joven que se le conoce como El Rasta, quien fuera activista político en al año 2013 y egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

El Sr. Monreal argumenta que es un joven honesto y profesionista a quien se le debe de dar una oportunidad y de Nico dice y reconoce que aunque no tiene ninguna experiencia en el puesto, él confía en él, que tiene su confianza y que también es un hombre honesto.

Sr. Monreal, no podemos desconfiar de sus palabras y sus sentimientos hacia dichos personajes tan folklóricos, sin embargo y como lo hemos venido diciendo, no es justo ni honesto de su parte que mantenga una dobla moral, un doble discurso en el cual se burle del pueblo y principalmente de la ciudadanía de la Delegación Cuauhtemoc hablando de honestidad de su gente, de un decálogo de virtudes que ahora dice tener y que ha exigido a sus ayudantes.

Sr. Monreal no nos quiera ver la cara, de todos es bien sabido la historia de Nico el chofer del Peje, que tenía un sueldo altísimo en los tiempos en que se desempeñó en ese puesto. Una persona que sabe y reconoce que tiene un puesto de nivel bajo pero con un sueldo alto y lo acepta, no es otra cosa más que una persona deshonesta.

Y en el caso del joven Rasta, está bastante claro que su colocación es con otro fines personales y no con los de trabajar honestamente en ese puesto. No estamos en contra de que se les de oportunidades a los jóvenes, pero Sr. Monreal en las calles de la Cd. De México hay muchos jóvenes desempleados con licenciaturas, Maestrías, Estudios en el Extranjero y en ocasiones hasta con Doctorados que bien se merecen más una oportunidad en un cargo público.

Está claro el pago de favores al otorgar dichos puestos y como la ciudadanía desafortunadamente no tiene ningún poder para evitarlo o sancionarlo, solamente podemos dejar pasar.

Sr. Monreal, no maneje el discurso de ser un funcionario honesto cuando en sus actos demuestra lo contrario. #Crónica Ciudad de México #Política Ciudad de México #AMLO