Como país rico y de primer mundo que somos, en donde tenemos dinero suficiente como para devolverle el registro a un partido político que no tiene más seguidores más que los que contrata con una torta y seguirlo manteniendo por otros mínimo tres años; arreglar y darle mantenimiento a una línea dorada del sistema de transporte colectivo metro y no perseguir a los causantes de tan mala construcción o gastar millones en remodelar solamente una estación de metro; nos podemos dar el lujo, como sociedad mexicana, de darles un jugoso aguinaldo a los diputados y senadores que tan solo llevan 3 meses en el cargo ya que los diputados federales tomaron protesta el 1 de septiembre del presente año.

 

Si usted padece de agruras no lea lo siguiente:

 

Cada diputado se llevará 46 mil 834 pesos más su dieta mensual (ojala les sirviera para bajar de peso) de 73 mil 910 pesos, por Asistencia Legislativa obtendrán 45 mil 786 pesos y por Atención Ciudadana 28 mil 772 pesos, lo que nos dará un total de 195 mil 302 pesos, nada por solo hacer acto de presencia en la cámara baja por tres meses.

 

Si sigue con las agruras y desea rematarlas, lea lo siguiente:

Cada Senador de la República obtendrá 274 mil 140 pesos, conformados por 117 mil 500 pesos de su dieta mensual (otra vez la famosa dieta) y 156 mil 640 pesos por concepto de aguinaldos.

 

Sumando ambos conceptos, el Congreso de la Unión desembolsará 132 millones. Todo esto sin contar el extra que se les da de apoyo como vales de despensa por 2 mil780pesosparacada uno de ellos y diez mil pesos para el transporte.

 

No cabe duda que ser Diputado o Senador en nuestro país, es un excelente trabajo.

 

Nos imaginamos que para llegar a esos puestos, tuvieron que pasar –como todos los ciudadanos normales lo hacemos- primero por la búsqueda de empleo en internet o comprando el periódico los domingos; posteriormente habrán pasado una serie de pruebas de aptitudes y conocimientos que avalen su Curriculum Vitae y su idioma extra como el inglés con su respectivoTOEFL, sin el cual no podrían legislar y por último nos imaginamos que tuvieron múltiples entrevistas con los Gerentes de Recursos Humanos para demostrar con sus propias palabras los beneficios que conllevaba su contratación, comentar cuales eran sus principales aptitudes y defectos, así como de responder la difícil pregunta de ¿Cómo te ves en 10 años?

 

Pobre de Doña Carmen Salinas y muchos otros legisladores que tuvieron que pasar por todo este calvario cuando les dijeron que habían ganados esos puestos por deseo del pueblo en las pasadas elecciones. Nos imaginamos la cara de sorpresa y compromiso para con la sociedad que pusieron al tomar cargo de sus curules.

 

Si se realiza un trabajo, bien se merece uno obtener ingresos acorde a su esfuerzo, sin embargo existimos una gran mayoría de millones de hombres y mujeres que todos los días salimos a luchar, a empujarnos en el metro, a comer fritangas en la calle y a como comúnmente se dice “buscar la chuleta” para poder llevar a nuestros hogares solamente un mínimo porcentaje de lo que a nuestros legisladores se les otorga.

 

Muchos de nosotros los ciudadanos, no tenemos aguinaldo ni seguro social, ni vales de despensa, mucho menos nos ayudan para el transporte ni la dieta (que buena falta nos hace bajar unos kilos de más)

 

Inmersos en esta desigualdad entre la sociedad mexicana, ojalá y nuestros legisladores tuvieran un poco de humildad y voltearan a ver como vivimos la mayoría de los mortales y hagan leyes que efectivamente ayuden al crecimiento y desarrollo de nuestra economía. #Gobierno #Política Ciudad de México #México