Ahora la estrella es…. Natalia Karina Barón Ortiz, flamante legisladora del partido de la Revolución Democrática (PRD) quien en días pasados tuvo la oportunidad –y no la aprovecho- de quedarse callada para no decir tonterías que ofenden a la sociedad.

 

La legisladora en cuestión realizó un recorrido por la Cuenca en el Estado de Oaxaca, en donde hizo entrega -para salir bien guapa en la foto- de unas ecoestufas a las familias de la zona, quienes ciertamente forman parte de la población más olvidada tanto por el #Gobierno estatal como por el federal y que desafortunadamente son familias de escasos recursos.

 

En la visita en cuestión, la flamante diputada perredista expreso de su ronco pecho ante la mujeres indígenas un comentario denigrante y ofensivo.

 

Comentó que para ser felices, ella o sea las humildes mujeres indígenas, deberían de echarse “tres palitos diarios” con sus esposos.

 

Sí, leyó usted bien. “tres palitos diarios” o sea dicho en palabras más elegantes y sutiles para no hablar como la perredista, tres encuentros sexuales románticos al día.

 

Según ella con esta fórmula mágica, las mujeres y sus esposos podrían ser más felices y sobrellevar más fácilmente la carga que conlleva la pobreza extrema, la cual ha sido el resultados de las malas y pésimas decisiones políticas de estos legisladores, que no cuentan con la más mínima educación ni sensibilidad política para trabajar en esos puestos de elección popular.

 

Queremos suponer que si esta legisladora lo dice, ella ha de ser muy feliz echándose sus tres palitos diarios. Aunque su felicidad más bien puede ser producto de los altos sueldos que les pagamos, para que no regalen unas estufitas.

 

O posiblemente buscar imitar a John Lennon y Yoko cuando se pasaron varios en la cama manifestando su filosofía de “haz el amor y no la guerra”

 

Esta diputada ahora forma parte de los flamantes legisladores como Carmen Salinas, Cuauhtemoc Blanco, Olga Gutierrez Machorro, Jorge Luis Preciado y muchos otros funcionarios públicos que día a día salen a las calles a tratar de llamar la atención y los reflectores de los medios de comunicación, diciendo frases históricas sin importar su bajo o nulo contenido.

 

Sigamos haciendo corajes y enfermándonos del hígado con estos legisladores, quienes deberían de pensar más sus discursos, antes de expresar sus flamantes ideas. #México