Aunque sabemos que ante la fuerza de la naturaleza no hay poder humano que pueda detenerla, si es de poner atención a lo que sucede cuando el Dios del Viento se enoja y arremete contra la población civil.

El pasado miércoles, entró a territorio nacional una onda gélida con características tan extraordinarias que sorprendieron a la gente.

Además del consabido frío que en estas épocas ha sido más fuerte que lo normal, a este frente frío le acompaño lluvia y fuertes vientos de una fuerza tal, que causo destrozos en muchas ciudades del país.

Caídas de árboles fue lo más común, sin embargo el hecho que más llamó la atención fue la caída de una anuncio espectacular que hizo honor a su nombre.

En un video que circuló rápidamente en redes sociales, pudimos ver como en la avenida más transitada Paseo Tollocan, que es la entrada y salida para la ciudad de Toluca, unas personas desde su trabajo en una agencia automotriz, se dedicaron a grabar en video el movimiento del anuncio que amenazaba con caer.

La primer pregunta que surge es ¿Porqué la gente se dedica a grabar videos con sus celulares, en lugar de avisar a las autoridades del peligro inminente que se veía venir o inclusive de tener un poco de conciencia ciudadana y salir a parar el tráfico?

Fue realmente sorprendente y preocupante, ver esas escenas del anuncio cayendo sobre dos vehículos que iban circulando en ese momento.

Aparentemente según los medios de noticias, no hubo fallecidos en el accidente, tan solo una mujer de las cuatro personas que fueron hospitalizadas, se encontraba en estado de salud grave pero estable.

Aquí lo realmente importante es analizar el porque nuestras autoridades, siguen permitiendo la instalación despiadada e incontrolable de estos anuncios, los cuales solo sirven para enriquecer a unos cuantos a costa de ensuciar el paisaje urbano.

Muestra fiel y clara de esta suciedad visual, la podemos ver en la famosa glorieta de los Insurgentes de la ahora Ciudad de México, en donde el espectacular luminoso es por demás grotesco a la vista. Este anuncio fue colocado en los tiempos en que Marcelo Ebrard era el jefe de #Gobierno del antiguo Distrito Federal, el mismo que autorizó la línea 12 del metro que no sirve porque tiene muchos defectos.

El Sr. Ebrard se dice vive en la ciudad luz, París. No cabe duda que el sueldo de un servidor público de ese nivel es muy bien remunerado para poder darse esa vida, porque de ninguna manera, ¡¡¡vamos a pensar mal de las acciones de este ex–perredista!!!

Hasta cuando vamos a tener que padecer estos accidentes, ese ataque visual y distractores en las principales avenidas de todas las ciudades del país.

Los anuncios luminosos en la noche, son realmente un ataque a la seguridad vial y a los ojos de los conductores.

Muchos de estos anuncios muestran a chicas en ropa interior para anunciar lencería, otros son de pésima calidad de creatividad y diseño, en general son anuncios que ensucian las azoteas, calles y puentes de una forma grosera e inaceptable.

El único antecedente que existe de un funcionario público que actuó al respecto, fue el de la panista Gabriela Cuevas, quien fuera delegada de Miguel Hidalgo y quien durante su gestión retiro todos los anuncios espectaculares que se ubicaban en su delegación sobre el periférico de la ciudad. Ojala y hubiera más servidores con esa iniciativa.

¿A quien corresponde poner en orden a estas empresa?

Ojalá y exista la posibilidad de que algún día los habitantes de todas las ciudades de México y los turistas que llegan a disfrutarlas, podamos juntos volver a ver el cielo ya sea azul o gris, pero sin marcas de productos y empresas a cada vistazo que damos. #Derechos Humanos #Corrupción