Imitando el legendario beso entre Bresnez i Honecker, líder de la Unión Soviética y de la Alemania Oriental respectivamente, Pablo Iglesias i Xavier Domènech protagonizaron uno de los momentos más caricaturescos que se han vivido en un debate de investidura. Después de una réplica del cabeza de lista de En Comú Podem al partido de Pedro Sánchez, el secretario de Podemos bajó corriendo las escaleras para fundirse en un abrazo y la posterior carantoña en medio de los fervientes aplausos de los diputados de su formación.

Luis de Guindos y Antonio Alonso, dos de los diputados del Partido Popular que se encontraban enfrente, intercambiaron miradas y risas mientras Iglesias regresaba a su escaño en un acto que, premeditado o no, ha sido mediatizado acaparando las portadas de las principales cabeceras digitales del país. Además, como no podía faltar, no han tardado en aparecer centenares de memes y tuits donde se caricaturiza una de las escenas más extravagantes que ha visto suceder el hemiciclo.

A pesar de la estupefacción causada por lo sucedido, no hace falta ir demasiado lejos para ver un ejemplo similar en nuestro país. David Fernández y Antonio Baños, cabezas de lista de la CUP en las elecciones autonómicas catalanas de 2012 y 2015 respectivamente, también hicieron lo propio en la celebración de los resultados de los últimos comicios.

Este pico se suma a la lista de los recursos que la formación morada utiliza para mantenerse en el foco mediático, una baza que siempre han sabido jugar muy bien y que, entre otras, les ha conducido a ser la tercera fuerza más votada del país. Parece ser que las relaciones entre el PSOE y Podemos se encuentran en un momento delicado, tal y como se ha podido observar en un debate subido de tono donde Iglesias criticó duramente a Sánchez acusándolo de estar maniatado para no negociar con Podemos, haciendo referencia expresa al expresidente Felipe González. Los diputados socialistas, por su parte, acabaron abucheando a Iglesias entre gritos de "Fuera, fuera". #Gobierno #Congreso