El presidente Municipal de Querétaro, Marcos Aguilar Vega, se ha identificado entre los pobladores de este municipio, por estar tomando medidas que sorprenden a propios y extraños.

Parece ser que sus anuncios de cambios en el municipio, van directamente enfocados a la recaudación de ingresos, sin importar las consecuencias a la sociedad. 

Recientemente elegido para el cargo en las pasadas elecciones del año pasado, la ciudadanía queretana voto por un cambio que demostrara capacidad y una mejora general del entorno.

Es de sorprender las decisiones -en ocasiones ilógicas e incomprensibles- que está tomando la presidencia municipal de Querétaro, tal parece que la idea es generar recursos para el municipio a costa de afectar a la ciudadanía.

Entre los cambios anunciados han destacado: el incremento al predial disfrazado de actualización; la posible instalación de parquímetros en el centro de la ciudad, en donde no existen estacionamientos suficientes y donde acuden las familias a pasar el rato los fines de semana; las multas en caso de no limpiar tu terreno baldío manejado como una mejora al entrono visual; el nulo apoyo a los artesanos indígenas así como a los indigentes que duermen en Plaza de Armas. 

A todo esto se suma ahora la decisión de vender las Casas de Cultura y Bibliotecas del Municipio, afectando a los jóvenes de escasos recursos que solo en estos centros pueden tener acceso a alguna actividad extra-escolar para su desarrollo intelectual. 

Las bibliotecas son el centro que reúne la información histórica de cientos de años de investigación y estudio.

Tal parece que quiere pasar a la historia como cuando los primeros cristianos destruyeron la Biblioteca de Alejandría, para preservar la ignorancia de la humanidad.

El Sr. Marcos Aguilar está convirtiendo al Municipio de Querétaro, en una imitación de la Ciudad de México, con las mismas decisiones ilógicas que han aplicado los gobiernos perredistas y que tanto han demostrado su nulo beneficio y molestias para la sociedad.

Las decisiones deben de ser estudiadas y analizadas por especialistas y no tomadas en un sillón lejos de la realidad, que simulan más bien chispazos de brillantez bajo el aplauso de sus seguidores.

Bien valdría la pena que el Sr. Marcos Aguilar Vega, mejor revisara el pésimo transporte público sucio y contaminante que circula, los autos sin placas y con vidrios polarizados, el robo a mano armada que se ha incrementado, los secuestros de jóvenes, los cristalazos del centro, los franeleros, los revendedores en los espectáculos, la inseguridad, la falta de señalamientos y muchas más, sin contar la millonada que gastó al pintar los puentes de colores irritantes y molestos.

El ser humano tiene dos oídos y una boca, para poder escuchar el doble de lo que habla. #Gobierno #Libros #Derechos Humanos