Ya sea bueno o malo, pero el hecho de que subas una fotografía a las Redes Sociales haciendo algún acto indecoroso y en ocasiones hasta insolente hoy resulta benéfico para obtener cinco minutos de fama.

En últimas fechas hemos visto como abundan en #Internet fotografías de personas que presumen sus actos, hechos y posesiones aun cuando éstos, ofenden a la sociedad en general.

Gracias a la tecnología, su facilidad y rapidez, hoy se pueden subir fotografías y videos en tiempo real, que usados eficientemente sirven para informar de algún posible suceso que pudiera afectar la seguridad de la sociedad.

Hemos visto también las cámaras de vigilancia que han ayudado en algunos casos, a identificar a algún agresor, ladrón o asesino auxiliando en el esclarecimiento de los hechos.

Las fotografías publicadas de personas desaparecidas -muchos de ellos niños- como son la Alerta Amber, han dado excelentes resultados en la localización inmediata de estas personas.

No cabe duda que el uso adecuado de las #Redes Sociales nos trae beneficios tangibles como sociedad y humanidad.

Sin embargo y aquí viene el famoso “pero” cuando las redes sociales se utilizan para subir basura y presumir acciones que ofenden y dañan a la sociedad, es por demás criticable.

Muchos de estos “fugaces artistas de las redes sociales” suben sus fotografías considerando que son graciosos, simpáticos, o que son hechos importantes para presumir o simplemente porque sus vidas están tan vacías que encuentran en ello un escape que les proporcione una fama fugaz que al igual que ellos, pasa desapercibida a los cinco minutos.

¿Qué pasa por sus mentes cuando se toman estas fotografías, las publican y presumen?

Esta semana tuvimos un caso espectacular que involucra a una mujer policía del Municipio de Escobedo en el estado de Nuevo León, quien en un momento de “alegría” sin pena ni gloria, decidió quitarse la ropa para mostrar sus atributos -por no decir sus senos-, acompañado de un rostro sensual con guiño de ojo y trompita parada.

El hecho podría pasar desapercibido, de no ser por el hecho de que la fotografía se la toma en el interior de la patrulla y con el uniforme en funciones.

Lo que Nidia García hizo y por lo cual ya pidió disculpas, no es criticable siempre y cuando lo haga en su vida privada. Ella es muy libre de tomarse las fotos que desee ya sea vestida o totalmente desnuda y compartirlas solo con sus amigos o esposo.

Pero hacerlo en funciones como servidor público, conlleva otro contexto que habría que platicarlo de forma individual.

Así como Nidia, en estos días han aparecido muchos otros casos más, como son los de la #LadyJet, #LadyR15 o el llamado, #MrTec, quienes en un afán por tratar de sobresalir en la sociedad, han subido fotografías realizando actos que para ellos pueden ser inocente pero que conllevan un mensaje de ofensa a la sociedad.

Dichos actos son ofensivos ya que demuestran prepotencia y falta de respeto a la sociedad.

Las fotografías de #MrTec, agreden a nuestra sociedad al ver que un estudiante se estaciona en un lugar para personas con capacidades diferentes que requiere de usar sillas de ruedas.

#LadyR15, es una joven sobrina de una funcionaria perredista y quien también trabaja como servidora pública en el gobierno de Coahuila, cambió su foto de perfil de Facebook en la cual portaba un arma tipo “cuerno de chivo”.

Y por último #LadyJet, funcionaria del municipio de Saltillo, quién con un sueldo de 32 mil pesos mensuales, presume su viaje de vacaciones a Chicago y Nueva York, cuyo monto se calcula en casi un millón de pesos.

Ojalá y algún día piensen en las consecuencias de sus actos, antes de sentirse miembros del canal de las estrellas. #Viral