Mucho llegó a discutirse el proceso de una posible destitución de la ahora ex mandataria Dilma Rousseff, el principal argumento era cómo podría ocurrir que se destituyera a alguien que había sido legítimamente electo para el puesto. Pero el hecho de que haya llegado a tal puesto con total transparencia no hizo válido el adjetivo de “golpe de Estado” ya que aunque muchos lo han calificado como tal, no es el caso.  Es bien sabido que un Golpe  de Estado se logra mediante violencia e intervención militar, totalmente distinto a lo vivido en Brasil.

Por mayoría de votos (55 a favor contra 22 en contra) el Senado aprobó iniciar el juicio político contra la ex mandataria. Es de vital importancia mencionar que el proceso fue de manera institucional. Los simpatizantes –que cada vez fueron disminuyendo –  incluyendo al ex presidente Lula Da Silva, intentaron frenar el proceso con el fin de “defender la democracia”, lema que ha permitido a distintos gobiernos seguir un camino de ineficiencia y #Corrupción.

Tras la reciente decisión tomada la madrugada de este jueves, se espera que tanto Lula como Dilma, sean enjuiciados por el caso conocido como “Lava Jato” un caso de corrupción en el cual están involucrados. Recordad que a Dilma se le acusa de haber desviado fondos para su campaña política de reelección en el 2014. Con esto podría terminar el reinado de izquierda que ha tenido por 13 años en Brasil.

No es un hecho lamentable, sino algo de festejar, ya que se ha demostrado que es posible erradicar el mal #Gobierno mediante el uso de las instituciones. Dejando atrás el uso de la violencia, al que estaban tan acostumbrados las naciones latinoamericanas.

La última decisión tomada por Dilma consta de la autorización para derribar aviones intrusos durante los juegos olímpicos, próximos a realizarse. Esto con el fin de “garantizar la seguridad”. Está claro que el proceso de reconstrucción apenas comienza, los partidos de izquierda ya han iniciado a causar caos en la nación brasileña, con el fin de evitar el sano proceso de juicio político, todo esto por el temor a perder el poder que aún tenían entre los habitantes. No están protegiendo la democracia, están evitando su implementación.

Poco a poco se han derrocado, mediante la sana democracia, los gobiernos de corte “socialista” en la América Latina,  nuevas ideas han llegado a las instituciones, es un gran paso para terminar – o por lo menos intentar – terminar con los gobiernos que no han sido eficientes y han cosechado logros mediante corrupción. Hará falta ver qué curso tomó el ambiente político en el gigante latinoamericano y cómo es tomado por las naciones vecinas. #Reforma Electoral