En este país llamado #México, existen dos sub-países en su interior.

El primer país es el de la clase con altos ingresos económicos entre los que se destacan empresarios de tradición familiar, políticos de herencia y sus nuevos agremiados, narcotraficantes, secuestradores y uno que otro abogado, doctor, ingeniero o arquitecto, en sí de los pocos profesionistas que pudieron alcanzar el éxito económico en base a sus logros personales.

El otro México es el más numeroso, ese de la clase trabajadora que toma metro, camión y pesero cuando le toca No circular en la CDMX.

Ese que no puede ver otra perspectiva más que la escuela pública a pesar de tanto daño que le hacen.

Ese gremio que se conforma con ver los juegos por televisión, de la que le han vendido como su selección nacional.

Ese pueblo que ve que cada semana le cuesta más caro el mandado en el mercado y si tiene un extra en el súper, aún cuando las cifras oficiales le indican que tenemos una inflación anual abajo del 3%, la mejor históricamente hablando de los últimos años.

Entonces ¿Porqué existen dos países diferentes en uno solo?

La respuesta es simple: Corrupción.

Muchos de los que se encuentran en el primer país, están acostumbradso a que todo se arregla con dinero y que hay que dar “el agradecimiento” a los funcionarios públicos para poder trabajar sin problema.

Muchos de los habitantes del otro país, simplemente ven como actúan los otros, como se llenan las manos de dinero y hasta de las ligas los mexicanos inmersos en ese sistema, que después presumen de honestidad e interés franco por el país.

Trístemente, dos países en una misma nación. #Gobierno #Corrupción