Todos los estados de la república mexicana tienen algo en común, su belleza.

Algunos se destacan por la majestuosidad de sus playas, otros por su arquitectura de la época colonial, otros por su comida, modernidad y así podríamos mencionar muchas cualidades de cada uno de ellos.

Oaxaca es un bello estado de la república que demuestra la fortaleza de sus antepasados con las ruinas de Monte Alban, su exquisito chocolate, deliciosa comida con sus tlayudas de tasajo, gente honesta y amigable, la fiesta de la guelaguetza, montañas de impresionante belleza, playas inimaginables y cuna de Benito Juárez, presidente liberal que tenía como discurso político la libertad de expresión y el respeto a las personas e instituciones.

Oaxaca ha sido motín de los gobernadores que han pasado por sus instituciones, lo han saqueado a tal grado que hoy su pueblo, está sumido en la pobreza.

¿Como puede un estado sobrevivir cuando como hoy, está apartado del resto de la república?

Debido a los sucesos de los últimos días, Oaxaca es un estado inaccesible por vía terrestre ya que es tal el grado de peligrosidad en su autopista que los camiones de pasajeros han preferido no circular por esta vía –Igual que en la autopista #México-Querétaro dicho sea de paso- cancelando sus corridas a la capital del estado.

Esta situación está generando desabasto de alimentos y combustible para los automóviles –gasolina-.

Oaxaca se está alejando del marco de una sociedad civil ordenada en donde exista un marco legal.

Ahí todos pueden hacer lo que sea como bloquear calles, carreteras, cerrar negocios, cancelar clases a los miles de alumnos que ocupan los últimos lugares de nivel escolar en México. ¡Imagínese a nivel mundial como está su posición!

Y a todo esto, solamente se escuchan discursos sobre posibles diálogos, mesas de negociaciones y todo cuanto sea necesario para alargar un proceso de paz que bien vale la pena sobrepase el 2018.

Un movimiento magisterial que años atrás se originó como una organización que buscaba mejores condiciones para los maestros, hoy se ha convertido en botín para sus líderes, aprovechado por un eterno y desgastado candidato a la presidencia, seudo defensor del pueblo y de las causas perdidas, cuyo principal objetivo es dividir a la sociedad, para preservar al partido oficial en el poder.

Los habitantes no solo de Oaxaca, sino también de la CDMX y de otros estados, ya están cansados de tanto bloqueo, marchas y obstáculos para el desarrollo del país.

Hoy Oaxaca es un lugar inestable y peligroso, en donde si los gobiernos federal, estatal y municipal no ponen interés en resolver este conflicto a la brevedad, Oaxaca puede llegar a ser la cuna no solo de hombres ilustres como antañao, sino de un movimiento social que genere repercusiones a nivel nacional que podemos llegar a lamentar la mayoría de los mexicanos, mientras otros -los menos- lo utilicen de bandera social, demagógica y popular para alcanzar sus perversos objetivos de poder, porque el bienestar del país la verdad no les interesa. #Gobierno #Derechos Humanos