Yara (nombre ficticio),maestra de preescolar en el municipio de Villa Hidalgo, Jalisco, no está nada contenta con la reforma educativa que pretende el gobierno de Enrique Peña Nieto en México, se le hace injusta y así lo hace saber en sus pláticas y sus comentarios en el Facebook.

Se define como de izquierda y aunque es profesora no apoya a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); por diversas cuestiones todavía sigue afiliada al sindicato oficial del magisterio y afín al gobierno federal, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), aunque tampoco está totalmente de acuerdo con todas las acciones de la organización y menos ahora que ésta no ha metido ni las manos con la reforma educativa.

Y por su simpatía hacia la izquierda y su condición de maestra egresada de una Normal, siente rabia por el destino aún no definido de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, que desde 2014 no se sabe de ellos. Para Yara la suerte de los normalistas de Guerrero es más importante que la reforma, a la que ya más o menos se hizo a la idea, participó en la evaluación cuando se le requirió y corrió con suerte, pues sigue haciendo lo que más le gusta: dar clases.

Y como Yara hay muchos maestros en Jalisco, la mayoría. Es por eso que Yara está en desacuerdo con que a todos ellos se les califique de revoltosos, partidarios de la CNTE, de lo que pasa en el sur del país, como Oaxaca y peor aún, que se les identifique como simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, que para muchos ha tomado la protesta magisterial como una más de sus banderas políticas rumbo a 2018.

"Me duele lo que les pasa a los compañeros de Oaxaca, pero eso no significa que nosotros seamos como ellos", dice la educadora.

Ella asegura que pese a que no están del todos contentos con la reforma, deben seguir dando clases a los niños de Jalisco, "ellos no tienen la culpa", explica.

Sin embargo algunos no tienen ese sentido del deber y por apoyar a la CNTE, a López Obrador o las dos cosas, se unen desde Jalisco a las marchas nacionales que convoca la Coordinadora. Juntan un puñado de inconformes en cada protesta, llenando dos autobuses cuando mucho cada vez que parten de Los Altos de Jalisco a una marcha en la Ciudad de México, aunque luego en sus redes sociales publiquen imágenes de multitudes y aseguran que Jalisco también apoya enormemente la protesta magisterial.

Y pese a ser una minoría la CNTE entre los maestros de Jalisco, son muy bravos y nada piden a los de Oaxaca, Chiapas o Guerrero. Yara muestra muy molesta unas conversaciones de Whatsapp con uno de los organizadores de la marcha a la Ciudad de México en días pasados.

En dichos mensajes, el maestro jalisciense afiliado al CNTE, pregunta a Yara si esta vez irá a la protesta o "le dará diarrea como la otra vez".

Ella responde que no, que está enferma -para ocultar su deseo de no ir-. El organizador se burla de ella con palabras altisonantes, le recuerda que la reforma afecta a todos los maestros, no solo los de la CNTE, pero Yara se mantiene firme y le revira diciéndole que han sido varios compañeros los que le han dicho a él que no irán, preguntando retóricamente si se ha burlado de todos ellos por no querer ir.

Y Yara no va por dos razones, una por no estar de acuerdo en las acciones que emprendido la CNTE. La otra es porque el maestro organizador que se burló de ella es activo militante de Morena y busca en cada contingente que arma rumbo a la Ciudad de México, gente para López Obrador.

No nos gusta la reforma educativa, pero tampoco la CNTE ni López Obrador, enfatiza Yara. #Crónica Guerrero #Crónica Michoacán #Crónica Morelos