Como parte de la globalización, México no puedes estar ajeno a la violencia.

Afortunadamente en nuestro país, todavía no somos víctimas directas de actos terroristas, más sin embargo con la violencia interna que tenemos, para que queremos más.

Tenemos un país en donde cada día es más grande la desigualdad social debido a la fuerte brecha económica, lo que provoca un nivel de violencia entre los ciudadanos.

No hay semana que no salga una nueva #Lady o un nuevo #Lord que con sus actos de prepotencia generan violencia física a quienes se atreven a denunciarlos y grabarlos para poner en evidencia su poca calidad humana.

La violencia generada por los actos de comandos armados de cárteles del narcotráfico, ocupan todos los días las columnas de los diarios.

Igualmente los plantones, marchas y bloqueos como el de Oaxaca son actos de provocación que buscan generar violencia para después aprovechar y explotar el papel de víctimas, calificando al #Gobierno como opresor.

Lo cierto es que en la calle, la escuela, la oficina, restaurante o centro comercial, siempre surge una pequeña chispa que genera un gran incendio de violencia.

Es decir, si ya de por si lo mexicanos somos de mecha corta y nos prendemos o calentamos al instante, actualmente el grado de violencia que vivimos, es un factor clave para alterarnos con mayor facilidad.

La ciudadanía está harta de ver tantos acto de corrupción y desfachatez de quienes la ejercen, y la salida que ha encontrado para reclamar y expresar su rechazo es agrediendo y violentando al primero que se le acerque.

Vale la pena hacer un esfuerzo para enseñarle a nuestros hijos el respeto y tolerancia al libre pensamiento de los demás y así poder vivir sin violencia. #México