Según la publicación de El Economista que comparto a continuación, este año el Gobierno Federal hará una inversión total en carreteras de $61,000,000,000 de pesos (equivalentes a USA $3,177,083,333.33 dólares).

http://eleconomista.com.mx/sociedad/2016/02/06/aplicaran-61000-mdp-obras-carreteras-2016-mexico

Al mismo tiempo, el Presidente del CEN del PAN (Partido Acción Nacional, conservador, partido en el poder los dos sexenios anteriores, es decir, los períodos 2000-2006 y 2006-2012), la fuga de recursos económicos derivados de la corrupción, ascienden al 9% del PIB, lo cual significa un monto aproximado de $480,000,000,000 de pesos (USA $25,000,000,000.00 de dólares).

Esto significa que la inversión en carreteras representa un 13% aproximado del monto total de dinero desviado o desaparecido de las arcas de la nación, a través de funcionarios y empresarios o prestanombres. Entonces, habría posibilidades de incrementar la inversión y de exigir la correcta aplicación de esos recursos.

Por otro lado, se han dejado de realizar proyectos como el tren México-Querétaro, que habría tenido un costo aproximado de $40,767.54 millones de pesos (según información tomada de Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Tren_de_Alta_Velocidad_Ciudad_de_México_-_Santiago_de_Querétaro,_Querétaro) que equivalen al 8.5% del dinero robado o desviado para fines distintos de los presupuestados. De hecho, invertir en red ferroviaria para estimular el comercio en "El Diamante de México", permitiría generar fuentes de empleo mejor pagadas en toda la región y así sentar bases para conectar las fronteras norte y sur con mucho mejores condiciones.

Para dimensionar el potencial del "Diamante de México", podemos observar la siguiente publicación: http://eleconomista.com.mx/estados/2012/11/18/sugieren-crear-via-ferroviaria-diamante-mexico

Retomando la información de la red carretera, me atrevo a tocar el tema, ya que en nuestro país estamos acostumbrados a atravesar el país sobre una carpeta asfáltica de muy mala calidad, principalmente debido a que no se respetan los estándares internacionales que también son los oficiales acá, en cuanto a que el asfalto debiera tener un mínimo de 15 centímetros de grosor, cuando en realidad se aplican entre 5 y 10 centímetros, situación que genera un vicio en el que salen beneficiados los contratistas que aseguran que a lo largo del año seguirán recibiendo ingresos por mantenimiento que dependen del uso y de las condiciones climatológicas, pero que en ningún caso respetan las cuotas por peaje pagadas por la ciudadanía. 

Peor aún, en lugar de realizar el trabajo una vez con materiales y trabajo de calidad y precio justo, y permitir que se continúe el crecimiento hacia zonas incomunicadas; se mantiene gran parte del país como un perro que se muerde la cola. Para agravar la situación, muchas veces los contratos tienen precios inflados que benefician a bancos, funcionarios y empresarios pero no a la población en general.

Cada nuevo tramo carretero, los gobiernos lo cantan como enormes logros, sin embargo, el PIB crece a un promedio de 2% anual desde hace tres décadas, mientras que la inflación se mantiene alrededor del 5% anual y la devaluación de la moneda alrededor del 7% anual. Estos dos últimos rubros, controlados durante los dos sexenios anteriores, pero mucho mayores entre los 80's y los 90's.

Datos como estos, nos explican por qué México tiene retrasos tan notables en gran parte del territorio. Sigue siendo una nación saqueada desde dentro y desde fuera y a muchos no les conviene perder las grandes ventajas que les brinda un sistema corrupto. 

Estamos a la mitad de una revolución que es violenta en ciertas zonas, mientras que intenta promoverse como una revolución pacífica a través de los medios masivos. #MéxicoProgresista #MejorMéxico #Alternancia2018