Mucho se ha cuestionado las razones por las cuales, el Gobierno de la República invitó a Donald Trump a la residencia oficial de los Pinos.

Sin ánimo de echarle más sal a la sopa, sí es de llamar la atención la actitud y el discurso del invitado.

En Estados Unidos y durante todos sus actos de campaña, Donald Trump ha dado su discurso anti-mexicano, ofensivo y racista, sin un guión o un ensayo escrito, es por ello que él mismo se ha metido en tantos problemas al abrir la boca sin ton ni son y decir tantas barbaridades.

Sin embargo y poniendo atención a la visita que hizo a Los Pinos, para burlarse de Peña Nieto en su propia cara y de los mexicanos mismos, este sujeto leyó palabra por palabra y sin distraerse en lo más mínimo, el guión que perfectamente escrito y revisado hizo su equipo de asesores y que le tenía preparado para cumplir con el objetivo.

La idea, evitar que Donald Trump expresara sus ideas racistas como caballo desbocado en el país que “posiblemente” le iba a reclamar su actitud. Cosa que nunca paso.

Trump puede dormir tranquilo, ya que seguirá con sus ideales fascistas, racistas y retrogradas para tratar de cumplir sus sueño, acabar con los mexicanos que tanto “daño” le han hecho a su “pobre país”. #Enrique Peña Nieto #México