19 de septiembre, es la fecha que a muchos de los habitantes de la hoy Ciudad de #México, nos hace recordar momentos de dolor y tristeza.

Muchas vidas se perdieron en aquella mañana que dejo una estela de polvo y destrucción, familiares y amigos que se fueron en tan solo unos minutos.

Otras personas tuvieron la fortuna de salvarse por salir a tiempo de los edificios o por simplemente desconocer lo que sucedía.

Muchas otras vidas se salvaron, gracias al apoyo de miles de ciudadanos que se volcaron a las calles a tratar de ayudar y sacar de entre los escombros a las personas que pudieran haber sobrevivido.

Es por todo esto que el simulacro que se realiza cada 19 de septiembre en la Ciudad de México, es de vital importancia para conocer los protocolos de seguridad que nos pueden ayudar a salvar la vida en caso de emergencia.

Las autoridades de la CDMX, están invitando a todos los ciudadanos a participar.

Mediante el uso del sistema de altavoces que se ubican junto a las cámaras de video-vigilancia, a las 11:00 am sonará la alerta sísmica.

Esta alarma simulará un temblor de magnitud 8.1 cuyo epicentro sería a 28 kilómetros del sur de Atoyac de Álvarez en el estado de Guerrero y simulará una duración de tan solo un minuto, tiempo suficiente para que la fuerza de la naturaleza, pueda destruir edificios y quite la vida a miles de ciudadanos.

Este simulacro como todos los que se realizan en las diferentes empresas y corporaciones, tiene el objetivo de que las personas aprendan a como actuar, conozcan las rutas de evacuación a su alcance e identifiquen los lugares seguros, en caso de un siniestro natural como lo es un sismo de fuerte magnitud.

Las autoridades de la CDMX, hacen el llamado a la ciudadanía para participar, con la finalidad de llegar a reducir al máximo los riesgos inminentes de una situación extrema de gran peligro para la población, lo cual es fundamental para poder salvar eficientemente vidas valiosas.

El objetivo del simulacro es evacuar a las personas de sus lugares de trabajo, casas o escuelas, en tan solo 40 segundos, una vez que haya sonada la alerta sísmica.

A 31 años de aquella mañana que sacudió al Distrito Federal, este mega-simulacro, pretende reforzar y mejorar los protocolos de seguridad.

Aquella mañana del 19 de septiembre de 1985, se vivió un sismo de 8.1 grados siendo las 7:19 de la mañana.

Nos despertó el enojo de la tierra, su furia nos asombró, demostrándonos cuan vulnerables somos ante la madre tierra.

Aquel momento marcó el adiós de 20 mil personas quienes perdieran la vida en alguno de los 2 mil 831 inmuebles afectados entre edificios de oficinas, departamentos, escuelas y dependencias de gobierno.

Para quienes estuvimos en ese #Terremoto, es importante recordar y hacer un acto de reflexión en este simulacro.

Para los jóvenes que desconocen la magnitud de un terremoto, es muy conveniente que participen y aprendan que hacer en caso de que se vuelva a presentar un evento de tal magnitud.

El Distrito Federal cayó en 1985, hoy sigue de pie gracias a la cooperación, ayuda voluntaria y humanitaria de todos esos ciudadanos que arriesgaron sus vidas para salvar las de otros.