Las secuelas de la visita de Donald #Trump en México aún no terminan. La invitación del presidente de México, Enrique Peña Nieto, al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, pareciera no haber sido muy buena idea. Según el analista Jonathan Heath, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco, la decisión de invitar Trump en México fue un grave error.

La renuncia de la mente económica

Se ha tratado de aliviar el daño con la renuncia del secretario de Finanzas, Luis Videgarayl, quien fue uno de los pocos promotores del viaje del empresario. Videgarayl era considerado la mente del #Gobierno, por sus conocimientos en economía y por haber impulsado una serie de adecuadas reformas en el sector petrolífero. Su renuncia es paso estratégico que intenta recuperar la credibilidad del presidente mexicano, al que le quedan aun 27 meses de mandato. No obstante, la popularidad de Peña Nieto sigue en caída libre: antes de recibir a Trump era al 23% en las encuestas. Luego de la catrastrófica visita del candidato, otro tropezón dificil de remdiar: se destapó el escándolo del plagio de su tesis de la universidad.

¿Trump de ilegal en México?

Un nuevo capítulo en la historia mexicana de Trump comenzó la semana pasada, con la apertura por parte del partido PRD de una investigación sobre el estatus en el que Donald Trump entró en México. Fueron solicitados al Instituto Nacional de Migración los documentos para verificar que el candidato no haya entrado en manera “ilegal” al País, además del control para saber quién y cómo fue pagada su estadía.

Según la normativa general de Población y la Ley de Migración, si no fue presentada la solicitud de migración el mismo presidente mexicano habría violado la ley y podría ser denunciado. La Secretaría de Gobernación todavía no ha presentado los detalles de la información. Además, si recibió algún tipo de “invitación” o “donación”, Trump también podría ser procesado por la la Comisión Federal Electoral en Estados Unidos. En cuanto a la logística y pago, el viaje de Trump en Escocia fue bien documentado, mientras el tour mexicano es aun un misterio.

La crítica de los escritores

El escritor mexicano, Emiliano Monge, cree que con la visita del magnate “por lo menos ya sabemos quienes son los mexicanos con los que Trump se junta, como para decir que todos somos violadores y asesinos”. Otro intelectual crítico del gobierno de Peña Nieto es otro jóven escritor, Antonio Ortuño. El autor de “Recursos humanos” (Finalista del Premio Herralde de novela en 2007), “Méjico” (2015) y “El rastro” (2016), entre otros, piensa que el actual presidente mexicano representará para esta generación lo que el ex presidente Luis Echeverría significó para quienes vivieron en los años ’70: “El epítome de la tontería personal y política, una caricatura encarnada. Con su torpeza verbal característica y un apocamiento evidente ante el ultraderechista estadounidense”. Con el recibimiento a Trump, Peña Nieto superó uno de los pocos límites que le quedaban: humillarse en público frente a un político del exterior como nunca nadie lo había hecho antes. “Es el peor presidente que hemos sufrido en un país que tiene tradición en tenerlos pésimos”, dice Ortuño. Un suicidio político para Peña Nieto en el que Trump jugó el rol de la pistola. #Inmigración