Como cada año en nuestro país, la noche del 15 de septiembre se lleva a cabo en Palacio Nacional, la ceremonia del tradicional grito de la #Independencia.

Dicha ceremonia la realiza el Presidente de la República en turno.

Enrique Peña Nieto, quien actualmente tiene uno de los peores niveles de popularidad fue el encargado de realizar dicho acto. Tan solo 3 de cada 10 mexicanos están a favor de su gobierno, es decir que el 70% de la población está inconforme con su actuar.

Un evento en el que originalmente Don Miguel Hidalgo y Costilla, convocara al pueblo para que voluntariamente se uniera a la causa del movimiento de independencia, a la distancia es totalmente diferente.

Hoy el Presidente Peña, tuvo que recurrir al viejo sistema de controlar el acceso al Zócalo y al acarreo de gente, para poder tener en primera fila a mexicanos que se ven obligados a venir a cambio de una dádiva o para evitar que les quiten el apoyo de algún programa social.

De tal forma la noche de ayer, vimos un grito de independencia falso y actuado.

Las pocas tomas que hicieron en la televisión en planos generales, se ven a los grupos de campesinos en primera fila, sin banderas mexicanas ni accesorios que denotaran su gusto por el grito. Tan solo vinieron a cumplir.

Tan bien orquestada estuvo la función, que en las tomas panorámicas se veía con toda claridad las líneas de separación entre los acarreados.

Tan notoria fue la organización teatral, que en una de las tomas de la transmisión, se alcanzó a ver un letrero que decía B-2 colocado en una de las vallas que separaban a la gente.

¿Algún día volveremos a ver que el verdadero pueblo llega a celebrar hasta la parte baja de Palacio Nacional y gritar Viva #México?

Esperemos hasta el 2019 a ver que sucede.