La “morbus mentis posee” o dicho en español Enfermedad Mental por el Poder es un mal que afecta fuertemente a este país.

Sin embargo y lo más triste del caso, es que casi cualquier mexicano quisiera contagiarse de esta enfermedad.

El llegar a un puesto público por mínimo que sea en este país, otorga tanto poder a la persona, que los hace sentirse seres superiores a los demás.

Se les otorga tantos beneficios y ganancias económicas, que es difícil imaginarse que con un trabajo honesto, se puedan lograr los mismo resultados.

Hemos visto como presumen su viajes por el extranjero, su ropa de marca, sus vehículos de lujo blindados y sus viajes en helicóptero muy al estilo de la mejor película de Hollywood.

Lo triste del caso es que este mal alcanza a las esposa e hijos quienes se convierten en personas prepotentes que lastiman y dañan a nuestra sociedad con sus actos groseros y de desprecio, como si lo que tienen lo hubieran logrado por su propio esfuerzo.

El llegar a ser político en México, es sinónimo de enriquecimiento ilícito disfrazado de programa en beneficio de la sociedad. Resultados que nunca llegan a la población en general. #México #Corrupción #Política