Una pandemia que esta atacando a cierto grupo de mexicanos, se ha vuelto viral en los últimos años.

Las personas que están adquiriendo este mal son fácilmente reconocibles en cualquier lugar de la República Mexicana, usted los puede ver o incluso podría ya estar infectado con este mal.

Esta enfermedad no respeta sexo, raza, creencia religiosa, nivel escolar, estado civil o actividad profesional.

Aparece en cualquier momento y en cualquier lugar e incluso cuando menos se lo imagina.

Es mas letal que el sida, cáncer o diabetes ya que cuando la persona es contagiada, generalmente es muy difícil su curación, ya que el enfermo se niega categóricamente a seguir un tratamiento que lo libere del mal.

Su forma de contagio inicia cuando alguien cercano, lo invita a participar en ciertas actividades públicas, argumentándole que posee las suficientes mañas, cualidades físicas y mentales para llegar muy lejos en la vida.

Sus primeros síntomas son: fiebre de altura, visiones extrañas, delirios de grandeza, prepotencia, mirada perdida, compra de artículos de lujo de manera compulsiva, presunción de sus actividades en redes sociales, poca vergüenza, falta de civilidad, nula ética profesional, deshonestidad, corrupción, fobia a la prensa y por si fuera poco ningún interés por el país.

Estas personas generalmente empiezan a fortalecer y hacer crecer su propio ego a instancias extraordinarias ya que se consideran únicos, inteligentes seres poseedores de la única verdad.

Cuando caminan por las calles, van con la mirada perdida sin voltear a ver a nadie, ya que se consideran superiores, intocables y dignos merecedores del reino eterno, incluso uno de ellos se llegó a considerar el nuevo mesías y se comparó con Dios, cuando en realidad es un pobre borracho del Festival Cervantino.

Sin embrago el mayor riesgo, es que sus familias cercanas como son esposa(o) e hijos, en la mayoría de las ocasiones superan en la enfermedad a sus propios padres y parejas, participando en fiestas, eventos, actos públicos, saliendo en revistas del jet-set y redes sociales en donde hacen derroche de sus lujos, propiedades, vestimentas, autos y viajes generalmente con un dinero de dudosa procedencia.

Muchas personas tienen esta pandemia metida hasta en los huesos, les corre por la sangre y les genera urticaria corporal ya que cada día quieren tener más de este mal, aún cuando corre riesgo su integridad personal y reputación.

Este virus está afectando últimamente al policía, taxista, ama de casa, estudiantes, conductor de vehículos y muchos más los cuales son denominados como #Lord y #Ladys.

Esta enfermedad que está afectando a cientos de mexicanos se le conoce en latín como: “morbus mentis posee” o dicho en español Enfermedad Mental por el Poder.

Seguramente usted conoce o a ha visto a algún político, vecino, artista, empresario, amigo, periodista o compañero que sufre de este mal.

Es recomendable que se aleje de ellos, a menos que usted desee fervientemente contagiarse y pasar a ese gremio de personas que tanto afectan a nuestro país.

En usted la cura o el contagio. #México #Corrupción #Política