Una vez más podemos ver como en este pobre y lastimado país, las leyes están hechas para favorecer a quienes de alguna u otra manera se han burlado de ellas y de los ciudadanos mexicanos.

No podemos asegurar las acusaciones que en su contra tiene el ahora gobernador de Veracruz con licencia Javier Duarte, ya que eso le corresponde precisamente a las leyes que como ya dijimos lo protegen.

Sin embargo lo que sí podemos hacer es apoyar, comentar y difundir lo que la gran mayoría de los ciudadanos de ese bello y alegre estado de Veracruz y de todo #México, dice en el día a día, en la calle, el café y en los hogares.

Para nadie es extraño que el gobierno de Javier Duarte se ha visto fuertemente marcado y sellado, por ser los últimos seis años, los peores que ha sufrido el estado.

Inseguridad, desaparición de personas, secuestros, extorsión, libertad de expresión coartada con la muerte de periodistas y corrupción del gobierno en todos sus niveles, son tan solo algunos de los “beneficios” que trajo el gobierno del priista de Javier Duarte.

Las acusaciones que pesan sobre Duarte incluyen enriquecimiento ilícito por 35 mil millones de pesos, creación y operación de empresas fantasmas que ganaban licitaciones del gobierno, compra de inmuebles de lujo en Estados Unidos, demandas ante el SAT, desaparición de personas y daño patrimonial al gobierno del estado por 180 mil millones de pesos, cifra que se sustenta en el informe de la cuenta pública según la diputada local panista Ana Cristina Ledezma.

Por su parte Duarte, afirma que “El que nada debe, nada teme” y que además va a demostrar que no tiene ninguna propiedad en el extranjero tal como se afirma.

Todo estaría perfecto de no ser por el hecho de que de todos es sabido, que en la compra de bienes inmuebles usualmente se utiliza a prestanombres, que pueden ser familiares o amigos con la finalidad de no aparecer como propietario.

Así mismo la experiencia con otros gobernadores que han dejado a sus estados en la miseria, nos indica que cuando existen este tipo de licencias al cargo, éstas únicamente sirven para permitir la huida del país al acusado, para que pueda establecerse en el extranjero, en algún país en donde México no cuente con un tratado de extradición.

Es penoso el caso de Duarte, pero es aún más vergonzoso ver que estamos inmersos en un país en donde las leyes funcionan a favor y en beneficio de la clase #Política.

Es un insulto a la sociedad ver como entre ellos se protegen, conocedores de que todas las acusaciones que se mencionan pueden ser ciertos y de que muchos de ellos están involucrados en las mismos.

Es increíble ver como el congreso del estado solapa tanto crimen y permite que una persona pueda obtener una licencia con todo y fuero para poder -según palabras del mismo Duarte- enfrentar en libertad las acusaciones que se tienen en su contra.

Poca vergüenza “diría mi abuela”.

¿Será que algún día podamos tener un país con leyes firmes y efectivas que persigan y castiguen a toda esa bola de ratas, déspotas, enfermos de poder y prepotentes que tanto afectan a este pobre país?

Y no me refiero solamente a la clase política de tercera que tenemos, entre esas finas personalidades estamos todos los ciudadanos mexicanos que vivimos aquí, que todos los días salimos a joder al prójimo buscando nuestro propio beneficio.

Pobre México, como me duele verte así.