Dijo el activista Jorge Patiño: “Si ganaba el ‘sí’, perdían los del ‘no’. Pero ganaron los del ‘no’ y perdimos todos”. La victoria del “no” en el referéndum sobre el acuerdo de paz en #Colombia entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el gobierno de Juan Manuel Santos duele como un golpe en el estómago. O una puñalada en el corazón.

Una lectura de los resultados

Con el triunfo del “no” se esfumaron más de cuatro años de negociaciones y diálogos. Con más del 50% de los votos, los colombianos decidieron rechazar la propuesta de pacto entre los rebeldes, el ejecutivo y los militares. Las zonas que más han sufrido las desgracias de más de 50 años de guerra votaron por el “sí”: Bojayá,  San Vicente del Caguán, Toribio, Turbo, Mitú y Chalán, entre otras regiones. En las zonas urbanas ganó la opción del “no”.

La violencia de la guerra

En las regiones rurales ganó el deseo de aprobar el acuerdo no porque la violencia que ha signado la vida de sus habitantes se cancelan con un símbolo. Según algunos testimonios, los electores – que han vivido en la propia piel el conflicto armado, han perdido familiares y han sido desplazados – votaron “sí” porque es imperativo crear un ambiente de paz. Luego, serán los electores quienes decidirán a cuáles políticos otorgar el poder.

Un País esquizofrénico

Para el escritor colombiano Santiago Gamboa la noticia que llega desde Colombia es terrible. “Aún no me lo creo. Colombia es un País esquizofrénico. Es un País profundamente dividido, que no logra reconciliarse. Hay un grupo de personas que quieren reconstruir el País de forma pacífica y otras que quieren que el enemigo se rinde totalmente. La victoria del ‘no’ es lo peor que nos podía pasar”.

Intereses oscuros

Gamboa es autor de novelas importantes de la literatura latinoamericana como Perdere es cuestión de método, Vida feliz de un joven llamado Esteban y el libro de cuentos El cerco de Bogotá, que narra la violencia del conflicto armado colombiano. Para él, detrás del resultado del #referendum se esconden intereses económicos y políticos, que no tienen nada que ver con el bien para Colombia. Gamboa insiste que hay que tiene negocios con la guerra, y hay políticos que temen el tener que enfrentarse a los guerrilleros en las urnas.

El futuro político de Álvaro Uribe

También jugó un rol importante la ignorancia de gran parte de la población colombiana. “Mucha gente le creyó a la campaña del ex presidente Álvaro Uribe, que logró convencer a muchos electores de que en caso de ganar el ‘sì’, Colombia se convertiría en un País comunista. Quienes promocionaron el ‘no’ sacaron provecho de la falta de educación de mucha gente en materia política”, explocó Gamboa.

La paz se aleja de nuevo

Ahora el destino es incierto y uno de los pocos escenarios seguros es la potencialidad política del ex presidente Álvaro Uribe:Tiene adelante un gran futuro. Puede hacer lo que quiera”, agregó el escritor. Santos y los líderes de las Farc han dicho que mantendrán el cese a fuego y tratarán de buscar otros canales para un nuevo acuerdo. Pero el problema son los colombianos, que parecieran no querer cerrar este capítulo de la historia. O al menos no en este modo. La paz en Colombia - con todas los efectos directos para los demás Países latinoamericanos y el resto del mundo – se aleja de nuevo. #america latina