Juan Duarte de Ochoa es el ex gobernador más investigado de México. Todo empezó en el año 2000, cuando su partido, el Partido Revolucionario Institucional, perdió el poder del país luego de una larga hegemonía. Según en analista Olvera Rivera, ese fue el comienzo del final. En una entrevista a la tv inglesa Bbc, el experto dijo que en ese entonces la presidencia de la República era el eje gravitacional de México. Controlaba diputados y gobernadores. Hasta ese momento, muchos delitos pasaban desapercibidos.

Cuando el Partido Acción Nacional (PAN) llegó al gobierno, las irregularidades hasta ahora escondidas salieron a la luz. “Fidel Herrero, quien también fue gobernador en #Veracruz, impuso los métodos que ejecutó Duarte y lo llevaron a ser acusado de #Corrupción”, explicó Rivera. Es decir: Duarte no fue el único corrupto.

Y pensar que el presidente Enrique Peña Nieto (entre otros errores) lo había nombrado un ejemplo de la renovación política del Partido Revolucionario Institucional. Hoy Duarte es prófugo de la ley y símbolo de la corrupción que reina en México. #Juan Duarte