Cada día 20 de noviembre se festeja en nuestro país, un aniversario más de la #Revolución Mexicana.

Porfirio Díaz, Pancho Villa, Emiliano Zapata, Francisco I Madero, son tan solo algunos personajes que año con año, son recordados por este movimiento de libertad y justicia.

Este hecho histórico que en anteriores ocasiones se festejaba con un desfile deportivo por las calles del centro del CDMX, sigue siendo un evento oficial en nuestro país.

A la distancia de 115 años, la situación social y económica que prevalecía en aquel entonces, es muy parecida o mejor dicho no ha cambiado en mucho, a la que vivimos hoy en día los mexicanos, con algunas adecuaciones claro de personajes y situaciones.

El movimiento de la Revolución Mexicana, se inició principalmente por la enorme desigualdad social que existía, entre los habitantes de la ciudad capital quienes tenían las mejores oportunidades de desarrollo y estabilidad económica en comparación con la población del campo que dedicaban su vida al trabajo de la tierra.

Algo muy parecido existe hoy en día, la clase política de nuestro país actúa, habla y se desenvuelve como si vivieran en otro México, esa República que solo ellos pueden ver y disfrutar gracias a los beneficios económicos que conllevan sus actividades legislativas, mientras que por el otro lado, más de la mitad de la población total del país vive en extrema pobreza y otro tanto está desapareciendo de la llamada clase media para engrosar las filas de este gremio.

En los tiempos de la Revolución Mexicana, el crecimiento económico y desarrollo en infraestructura, fue liderado por José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, mejor conocido como Don Porfirio Díaz.

Don Porfirio logró hacer de #México una nación próspera y con servicios que permitieron el desarrollo y progreso de un México que venía convulsionado por las guerras.

Líneas ferroviarias, hospitales, correos, monumentos, calles, petróleo, minería y muchas más obras de infraestructura, fueron creadas durante el período reconocido como la Dictadura del Porfiriato por más de 30 años (1876-1911).

El desarrollo económico se logró en base a la instalación de un partido único en el poder, que le confería facultades extraordinarias para su conveniencia y en donde el sufragio era manipulado en su totalidad.

Algo muy parecido existe hoy en día con el partido en el poder, en donde el Congreso le permite manejar a la Nación como ellos desean, con la única diferencia que en la actualidad, en lugar de haber desarrollo y estabilidad económica, existe aumento de la deuda pública, una baja en el PIB, expectativas de crecimiento muy por debajo del 2% anual, aumento de la inflación, devaluación del peso e incremento en el gasto corriente.

La mano dura de Don Porfirio, logró alcanzar los objetivos que se planeaban para crear una nación en paz, sin embargo la desigualdad social fue utilizada como bandera nacionalista por Francisco I. Madero, un hombre sin necesidades económicas que fundaría el partido Antirreeleccionista para viajar por todo el país explicando sus ideas políticas y generando esperanza de cambio entre la población más oprimida.

Algo muy similar existe actualmente en nuestro país, con un político que fundó su propio partido, vive del sistema, no trabaja y viaja por todo el país difundiendo un cambio imposible de realizar, aprovechando la ignorancia de la gente.