Luego de una campaña electoral agresiva, llena de momentos de climax, #Donald Trump fue elegido como el nuevo presidente de Estados Unidos. Su discurso anti-sistema, en contra de las instituciones y el liderazgo tradicional, lograron conquistar el electorado norteamericano. Hillary Clinton, candidata del Partido Democrático, ganó en los estados más desarrollados, mientras que Trump venció gracias al apoyo de la “América profunda”. Ante este nuevo elemento en el orden mundial, los mercados y las Bolsas han reaccionado con temor, haciendo caer sus índices.

No es una sorpresa

Para el escritor Christian Raimo, la victoria de Trump no es una sorpresa: “Estaba convencido que terminaría así, a diferencia de todos. Como en el 1994 estaba convencido de que Silvio Berlusconi obtendría el 30% Toda la oposición a Trump como a Berlusconi se hizo en el mérito, con razones lógicas, argumentos evidentes. No funciona así. Trump expresa el poder de la transgresión, no importa que sea asqueroso o impresentable, dice que es auténtico”.

La victoria de los excluidos

“Cuando vi el último spot pre-electoral de Hillary Clinton, "Tomorrow", antes de ayer – dice Raimo – estuve seguro que ganaría Trump: por la enésima vez expresaba a la plana racionalidad de la finta burguesía. Todos aquellos que se sintieron frustados al menos una vez en la vita, votaron Trump. Incluso por masoquismo, cierto, aun por simple adesión a un estado de ánimo depresivo maniaco. Recuerdo un representante de la lista de Forza Italia en el '94, cuando supieron los resultados de las elecciones europeas, que gritó: Ustedes no entienden, son décadas que estoy frustrado, que a la escuela elemental, al liceo, me sentí excluido da los que decía saber más que yo. Ahora se los demostraré, esta es mi venganza’. No será breve. Si hubieran candidato Sanders, hubiera vencido dos veces”.

En contra de los mexicanos

Una de esas promesas “auténticas” que lanzó Trump en campaña electoral es la construcción de un muro de 3000 kilómetros en la frontera entre Estados Unidos y México. A pesar de la visita al presidente mexicano #Enrique Peña Nieto, los insultos del nuevo presidente americano hacia el País vecino no pararon. Los responsabilizó de muchos de los problemas sociales que enfrenta Estados Unidos y los acusó destruir el sistema sanitario y de salud. “Drogadictos, narcotraficantes, asesinos y violadores”, así llamó a los inmigrantes latinoamericanos.

Las secuelas para América latina

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca, muchos serán los efectos en la política internacional. Pero especialmente para América latina. Las miles de personas que quieren ingresar en el territorio norteamericano correrán más riesgos. Muchos mueren atravesando el desierto y hacer un muro no frenará el número de personas que seguirán intentándolo.

Asimismo, las consecuencias del muro en la guerra en contra del narcotráfico serán probablemente limitadas. Los carteles mexicanos se han inventado toda clase de estrategias para distribuir los estupefacientes: catapultas, submarinos, cañones y drones. El narcotráfico ya tiene caminos trazados en Tijuana, Mexicali, Nogales, Ciudad Juárez, Piedras Negras, Nuevo Laredo, Reynosa o Matamoros. Según algunos analistas, incluso el muro de cuatro metros de Trump será insuficiente. #Usa