Cada vez es más sorprendente escuchar el nuevo discurso del próximo presidente de la Unión Americana.

Por un lado pide en los medios de comunicación que cesen los ataques a los mexicanos, afroamericanos y musulmanes, quienes desde su victoria han padecido con total alevosía y ventaja, de toda clase de agresiones y vejaciones por parte de los norteamericanos más radicales, quienes ahora se sienten más protegidos para ejercer su odio y racismo hacia este segmento de la sociedad.

Por el otro lado el mismo Sr. Trump, anuncia que encarcelará o deportará a dos o tres millones de #Inmigrantes, todos ellos indocumentados que cuenten con un historial de criminalidad en la Unión Americana.

El doble discurso será desde hoy el ir y venir de las noticias, tendemos que acostumbrarnos a leer entre líneas lo que dice o trata de decir.

Lo cierto es que su bandera de deportación que le dio la silla presidencial le ha permitido a muchos de sus seguidores, agredir con bandera de permiso oficial a tantos compatriotas, quienes viven ahí por pura necesidad más no por gusto, ya que en su propio país el gobierno no ha tenido la capacidad de generar fuentes de empleo seguras y atractivas para ellos. #Donald Trump