El recién denominado futuro presidente de los #Estados Unidos el Sr. Donald Trump, anunció que como futuro mandatario renunciará al sueldo que le otorga el Congreso de los Estados Unidos, por la cantidad de $ 400 mil dólares anuales y que a cambio, únicamente solicitará un Dólar que es el mínimo que le permite la ley obtener por sus servicios a la Nación.

Cada día que pasa, el mundo queda sorprendido con este tipo de declaraciones, provenientes de quien será el hombre más poderoso del mundo a partir del próximo día 20 de enero del 2017.

Para nadie es una sorpresa esta decisión conociendo que el Sr. Trump, tiene una nada despreciable fortuna lograda en base a sus negocios inmobiliarios, televisión casinos y hoteles. En realidad el Sr. Trump, no necesita del sueldo para vivir.

Lo peligroso del caso en esta situación es que él va a actuar como George Washington, el primer presidente de los Estados Unidos, quién tomará una decisión parecida cuando le dieron el cargo.

El Sr. Washington, en su tiempo, también renunció al sueldo que le ofrecía en ese entonces el recién instalado Congreso de los Estados Unidos, lo cual generó alegría entre los congresistas al considerar un importante ahorro a las arcas de la naciente Nación y considerando su decisión como un acto de buena voluntad, sin embrago lo único que Washington les pidió, fue que el Congreso únicamente le cubriera sus gastos personales durante el período en que fuera presidente.

La vida sin escatimar gastos que se dio el Sr. Washington, rebasó por mucho la cantidad que con su simple salario hubiera sido imposible de cubrir.

Lo mismo hará el Sr Trump, aparentemente en un acto de humildad y desinterés renuncia a una prestación económica que le corresponde por ley, sin embargo sus gastos deberán de ser cubiertos por el Gobierno y para todo el mundo es conocido el estilo de vida de exceso de lujo al que están acostumbrados la familia Trump muy al estilo Kardashian.

Corresponderá a los estadounidenses tener que trabajar más, apretarse el cinturón y pagar más impuestos para poder cubrir dichos gastos y el nivel de vida que requiere la nueva familia de la oficina oval.

Es sorprendente y motivo de estudio social como el Sr. Trump, que tanto reniega del mexicano, ha aprendido muy eficientemente el estilo populista de hacer política de algunos de nuestros grandes líderes de opinión inmersos en el mundo del “interés por el bien de la nación”.

Cuantas veces no hemos sido testigos de las falacias que existen entre el decir y el hacer. La mentira utilizada como discurso para engañar a la ignorancia.

Nuestros políticos presumen de andar en automóviles austeros, de tener pequeños negocios con los cuales pueden viajar cada ocho día a Estados Unidos, nos regañan públicamente cuando se les cuestiona por sus casas de color blanco y otros dicen ganar tan solo $ 50 mil pesos mensuales y sin embargo viajan por todo el país en avión, mantienen varias casas, ranchos, esposas e hijos que presumen su vida de lujo y derroche.

¡Caramba! que buenos administradores son o mejor dicho que pésimos economistas somos todo el pueblo mexicano.

¡Bienvenido pueblo estadounidense al estilo de vida latinoamericano! #Donald Trump