Como todo buen cuento para dormir a los niños, esta historia podría comenzar con el clásico dicho: Había una vez un enorme país llamado México en donde vivir como rey o reina, sin la obligación de trabajar era ciertamente posible.

Aunque parezca broma o cuento de hadas en donde todos “vivieron felices por siempre” solo en México se puede lograr ese sueño.

Tan solo basta con convertirse en diputado, senador o asambleísta, para poder lograr alcanzar este sueño en toda su plenitud.

Usted puede ser de este tipo de espécimen que puede presentarse a la cámara para dedicarse a tejer, a jugar Pokemon Go y quedarse dormido echándose un coyotito o sufrir del mal del puerco.

Tan solo tiene que acercase a una banda de lobos y buitres que crean grupos de poder para “luchar por las causas justas del pueblo” y en tan solo unos años, su nivel de vida sufrirá un cambio drástico de imagen pero sobre todo de bienes materiales y de recursos económicos, dicho en otra forma, “harto billete”.

No lo piense más, aunque vaya de por medio su prestigio personal y dudosa honestidad, el “sacrificio” por el pueblo, bien vale la pena. #Corrupción #Política México