Ricardo Anaya lo niega categóricamente, nos dice que no tiene nada que esconder y que sus ingresos están bien comprobados.

Argumenta que sus gastos cuadran con los ingresos que percibe y que éstos son comprobables en su declaración 3de3.

Para alguien que busca ser candidato a la presidencia en el próximo 2018, este tipo de hechos dudosos sobre sus ingresos y gastos, son motivo de duda sobre su honradez y honestidad, frases huecas que tango pregona en sus discursos y publicidad en medios.

Aunque cada ciudadano es muy libre de hacer con su vida y su dinero lo que desee, viniendo del presidente del PAN, toma otra perspectiva.

Anaya tiene a su familia viviendo en Atlanta, rentando una casa lujosa y pagando colegiaturas exorbitantes de sus hijos en una de las mejores escuelas de la localidad.

Y aunque argumenta que todo cuadra, lo cierto es que no ha presentado pruebas tangibles que avalen su decir.

¿Porqué Anaya tiene a su familia viviendo en el extranjero? ¿Es que acaso no confía en la “excelente seguridad y alto nivel de vida” que poseemos en México?

Sr Anaya, déjeme decirle que esto genera desconfianza y demuestra que el piso de la competencia está muy disparejo para bien y para mal. #Corrupción #Ricardo Anaya