Aunque pareciera que las elecciones en los Estados Unidos, solo les podría interesar a quienes viven en ese país, la realidad es que la decisión que lleguen a tomar los norteamericanos este próximo martes, decidirá en buena medida el futuro de todo el mundo.

Nunca antes en la historia de ese país, se había presenciado una lucha por el poder tan cerrada, a pesar de ser tan diferentes las propuestas de los candidatos.

Por un lado el candidato millonario que genera odio, violencia, racismo y cierre de fronteras de su propio país, argumentando que la droga, el terrorismo y lo peor de la humanidad viene del exterior.

El Sr. Donald Trump es el típico manipulador de personas incultas, que les ofrece cambios superiores para hacer un mejor país.

Discursos creados cinco minutos antes de subir a los escenarios sabiendo que lo que dice son falacias, que solo los ingenuos pueden creer.

Hombre manipulador que sabe sacar provecho para su beneficio, de sus visitas a países con gobiernos incultos y carentes de toda opinión propia.

Ofrece cambios que por su magnitud, son de muy difícil manufactura o casi imposibles de realizar.

Hombre acosador de mujeres, que las ha utilizado para su goce y enriquecimiento personal.

La carencia de ideas y propuestas las oculta con ademanes y gritos al más

puro estilo de los #Lord y #Ladys que padecemos en nuestro país.

En la otra esquina del ring, esta quien anhela ser la primera mujer presidenta del país más poderoso del mundo, cargo nada fácil y ni mucho menos envidiable.

Una mujer que se ha preparado toda su vida para ese cargo, esposa de uno de los mejores presidente que ha tenido Estados Unidos quien durante su gobierno levantara la economía de ese país.

La Señora Clinton, ya sabe lo que es vivir en la Casa Blanca, ya conoce los secretos de Estado y tiene la experiencia adquirida para saber y conocer quienes son los verdaderos enemigos de ese país

Estados Unidos llega tarde a la propuesta de tener una mujer en el cargo más alto, cuando otros países ya han tenido esa experiencia y aunque no todas han otorgado excelentes resultados, tampoco sus países han tenido resultados desastrosos.

Para nuestro país México, es de vital importancia el resultado.

Ante la amenaza de construcción de un muro que prohíba la llegada de inmigrantes a ese país, la debilidad y volatilidad de nuestra economía, la devaluación del dólar y el envío de remesas de nuestros compatriotas que ayudan en gran medida a la economía nacional, la decisión de imponer al Señor Trump en la silla presidencial, pone en alto riesgo nuestra estabilidad como país.

El voto latino en estas circunstancias en este proceso electoral, es fundamental no solo para quienes viven en ese país, sino también para los que vivimos de este lado del Río Bravo y dependemos económicamente del comercio e inversiones con el vecino país.

La Señora Clinton hasta este momento, está por cuatro puntos arriba del Señor Trump, sin embargo eso no significa que la tenga segura, ya que también en esas latitudes, las sorpresas se suelen dar casualmente con las decisiones de los Estados más poderosos como Florida o California

Por elbien del mundo esperemos un resultado positivo más demócrata que republicano. #Donald Trump #Hillary Clinton