Son sólo días los que #DonaldTrump lleva en la presidencia de Estados Unidos y ya deshizo varias de las acciones tomadas por su predecesor, #Barack Obama. Se salió, por medio de una orden del ejecutivo, del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), con otra orden ejecutiva planea dar principio al desmantelamiento de la Ley de Salud Asequible conocida como Obamacare; y con su último decreto, avala la construcción de la cuarta fase del controvertido oleoducto Keystone XL, en Dakota.

Este oleoducto de la compañía de energía canadiense, TransCanada, cuenta ahora con el permiso firmado por #Donald Trump para que continúe su construcción.

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Con una gran resistencia por parte del grupo indígena de los Sioux, que desembocó en la cancelación del proyecto en 2015, el entonces presidente Barack Obama, dijo en conferencia de prensa que “el Departamento de Estado decidió que este oleoducto no sirve a los intereses nacionales de Estados Unidos” y que él “estaba de acuerdo con esta decisión”. En esta conferencia de prensa, #Obama ya había dicho que el oleoducto no otorgaría beneficios económicos a largo plazo, sin embargo, esta es una de las razones que #DonaldTrump arguye como motivos para continuar las negociaciones con la empresa canadiense. Según él, traerá empleos a los estadounidenses porque el material empleado será de origen americano.

Los Sioux, cuentan con una importante presencia en los estados de Dakota del Norte y Dakota del Sur, donde se encuentra su reserva conocida como Standing Rock.1 Para los Sioux, su tierra y agua es de extrema importancia cultural y de supervivencia.

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El gasoducto, pasaría por el lago Oahe cuyo curso de agua es el río Mosuri, del que recibe el vital líquido esta comunidad; por lo que temen que su agua y tierra puedan ser contaminadas.

Pocos días han pasado desde el comienzo de #eraTrump y ya vemos serias contradicciones en su discurso. Por ejemplo, Trump tiene una aparente obsesión en cerrar las fronteras, con esta decisión, nos deja ver que, en realidad, la única frontera que le interesa cerrar es aquella al sur de Estados Unidos, la que tiene con México.

Esta decisión desata serias preguntas que serán respondidas en el tiempo venidero. ¿Esta decisión presidencial fue para congratularse con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau?, país que también forma parte del Tratado del Atlántico Norte, (NAFTA, por sus siglas en inglés). ¿Es una declaración de guerra contra las poblaciones originarias en Estados Unidos y el medio ambiente o sólo un acto de pragmatismo? La presidencia de Trump, ¿se volverá la de los decretos ejecutivos?

Para mayor información acerca de los Sioux, se puede consultar su página de internet: www. standingrock.org/