Generalmente en las manifestaciones que surgen a diario en todo el territorio nacional, se escucha el grito “el pueblo unido, jamás será vencido”.

En esta época de diferencias con el presidente de los Estados Unidos #Donald Trump, el grito debe de cambiar a “#México unido, jamás será vencido”

Ante las amenazas, gritos y discursos agresivos de Trump a nuestro país, la mejor respuesta que se le pudo haber dado y casualmente espontánea, fue dar todo el apoyo al presidente de México Enrique Peña Nieto quien funge como representante de nuestro país.

Como vimos el apoyo de la sociedad vía redes sociales, de los empresarios, políticos y sus diferentes partidos, se unieron en una sola voz para apoyar a México –y no al presidente- antes los embates de Trump a nuestro país.

Anuncios
Anuncios

Con esa muestra de unión que se presentó al mundo, a Trump solo le quedó bajarle 1% a su discurso y dejarlo pendiente hasta que las aguas se bajen.

Sin embargo el hecho de que tuvieran una conversación telefónica ambos presidentes y hayan llegado a un acuerdo de no decir públicamente sus negociaciones en torno al muro, volvió a poner un punto en contra de Peña Nieto, quien con ello acepta hacer tratos “en lo oscurito” con Trump.

¡Pero que necesidad! -como dice la canción- si Peña ya tenía el apoyo del pueblo entero, porque aceptar las condiciones de un hombre que sabe perfectamente como manejar a sus rivales, incluso él mismo confesó “Si mi rival es débil lo aplasto, si es fuerte negocio”

El mismo Carlos Slim en su conferencia de prensa comentó que Trump es un hombre de negocios y no un político y ante ello hay que negociar y tratarlo como tal.

Anuncios

Por ello el Canciller Luis Videgaray que fue a “negociar” la relación bilateral, se sorprendió cuando vio la respuesta de Trump en torno al muro y como no, si él fue como político y se enfrentó al grupo de tiburones que rodean al tiburón mayor.

Ante tal escenario es urgente seguir manteniendo la actitud positiva de cerrar filas en torno a la defensa del país.

Los momentos heroicos de nuestra historia, -por lo menos los que nos han enseñado- nos han demostrado que cuando la sociedad entera se une, generalmente ha vencido al enemigo aún y cuando han sido los ejércitos más fuertes del mundo, así como lo hicieran Benito Juárez, Ignacio Zaragoza y los Niños Héroes al defender a la patria ante ejércitos que se consideraban invencibles.

Hoy es nuestra oportunidad como mexicanos de recuperar un camino que estamos perdiendo.

El apoyo, no debe ser solo ante las amenazas de Trump, es cerrar filas para defender a México, debemos de iniciar con nosotros mismos a respetar a nuestro país, a sus instituciones y a su gente.

Anuncios

Respetar a nuestra nación significa no tirar basura en la calle, parques, bosques y playas, no estacionarse en los lugares para minusválidos, no estacionarse en doble fila, no participar en actos de corrupción, no robar o secuestrar, no detener el progreso del país buscando intereses personales, no herir al indígena o al humilde, no mentirle a la sociedad con discursos oficiales falsos, no golpear a nuestra mujeres y menores de edad y otros tantos males que nos aquejan.

Querer apoyar a nuestro país significa abrir fuentes de empleo a jóvenes y personas con capacidades diferentes, comprar y consumir los productos hechos en México, hacer turismo nacional y apoyar los proyectos de alta tecnología que diseñan en las universidades.

Hay mucho por hacer, pero el cambio empieza por nosotros mismos.