Hace poco más de una semana comenzó a verse en las redes sociales Vibra México. Se trataba de una convocatoria a la que llamaban distintas Organizaciones como respuesta a las amenazas de #Trump hacia México. “La Marcha Ciudadana por el respeto a México", buscaba hacer un llamado a la unidad nacional y una exigencia para que el Gobierno defienda los derechos de los mexicanos dentro y fuera de México” se informó a través de un comunicado.

Daba la impresión que esta convocatoria lograría “unidad nacional” entendiéndose ésta como la suma de los diferentes sectores para exigir un mismo fin, no como una “unidad nacional” que borre diferencias y elimine la diversidad y la pluralidad.

La realidad frente a la fantasía

El sueño duró poco, cerca de 8 días después se comenzó a gestar otra marcha llamada “Mexicanos Unidos” que encabeza Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la Asociación Alto al Secuestro y quien ha sido llamada por el presidente Peña Nieto como “Mi ONG favorita”. Wallace convocó a una nueva marcha el mismo día, a la misma hora, ante el mismo panorama nacional, pero con un nombre distinto “Mexicanos Unidos” y un fin distinto: “La marcha es para apoyar al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que negociará diversos temas de la agenda bilateral con la administración Trump”. Fueron palabras de la presidente de Alto al Secuestro. A partir de entonces, la fantasiosa “unidad nacional” que se pensaba se podría lograr para buscar un bien común para los mexicanos, se fracturó por completo.

Los dirigentes de las dos #Marchas dialogaron para llegar a un “acuerdo de unidad”. El acuerdo fue que no había acuerdo. Los intereses, aparentemente iguales a favor de México y en contra de las políticas de Trump hacia el país, resultaron distintos. La marcha Vibra México se denomina apartidista y también como una expresión de exigencia de claridad y postura firme del gobierno mexicano ante Trump, y la marcha “Mexicanos Unidos”, no. Explícitamente ésta es una marcha partidista en apoyo al gobierno mexicano: “Nuestro presidente tiene que llegar fuerte sintiendo el respaldo de todos los mexicanos”, dijo Miranda de Wallace. El acuerdo que sí se logró, pese a que la incomodidad entre las dos posturas sigue latente, fue que las dos marchas llegarán a las 14:00 horas del domingo 12 de febrero al monumento del Ángel de la Independencia para entonar el Himno Nacional.

Usted decide

Este domingo tendremos en la Ciudad de México dos panoramas distintos, dos visiones diferentes, dos posturas contrastadas que al menos de principio, se unirán en contra de la xenofobia y las políticas amenazantes de Trump hacia el país. Después… usted decide.

Por un lado, podríamos pensar que oportunidades para exigir al gobierno postura y transparencia hay muchas y no precisamente la marcha del domingo que ya está manipulada desde la llamada “derecha intelectual” basándose en “buenas intenciones”. Es un llamado a la unidad dañina y uniformadora.

Por otro lado se podría trascender el quien convoca y ejercer el derecho a manifestarse. Pensando en la sociedad como un ente que sale a la calle con fuerza a dar batalla. Las luchas se hacen con argumentos y presencias, no con ausencias y silencios.

Es su decisión, lo más importante de este ejercicio será que no lo confundan y usted tenga claro por qué sí marcha o por qué no. #VibraMexico