“Holanda pagará un precio alto por esta actitud desagradable. Hago un llamado a todas las organizaciones internacionales en #Europa y en otros Países para que impongan sanciones a Holanda”. Con estas palabras el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aumentó las tensiones entre los dos Países durante un discurso en la ciudad de Estambul. Erdogan amenazó con represalias al gobierno holandés y lo calificó como un “residuo nazista y fascista” en Europa.

El caso

Los choques comenzaron con la decisión del gobierno holandés de cancelar un mitin electoral que estaba organizado para el sábado en la ciudad de Rotterdam, y que tendría que contar con la presencia del ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu. El avión del representante del gobierno no pudo ni siquiera aterrizar en suelo holandés. Además, fue prohibido el ingreso en el consulado turco a Rotterdam de la ministra de la Familia de Turquía, Fatma Betul Sayan Kaya, quien fue llevada con la policía en la frontera con Turquía.

Las acusaciones

Por parte de Holanda, en cambio, explicaron que la decisión de prohibir el mitin respondía a motivos de seguridad porque ese tipo de eventos podría reforzar las tensiones en el País, a pocos días de las elecciones generales del 15 de marzo. El primer ministro holandés, Mark Rutte, ha declararon que rechaza la comparación con los nazis. Sin embargo, no quiere empeorar la situación, pero ha dicho que el gobierno de Erdogan tiene que reflexionar sobre el tono que está usando: “Este País (Holanda, ndr) fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial por los nazis. Es completamente inaceptable hablar en esa manera”.

El mitin

¿Y por qué realizar un mitin electoral turco en Holanda? Con ese evento, el ministro Cavusoglu buscaba sumar votos entre los electores que viven en el exterior y están llamados al referéndum convocado por Erdogan para el próximo 16 de abril. Fuera de Turquía viven aproximadamente 5,5 millones de ciudadanos. En Alemania, donde también fueron prohibidos los mítines, hay 1,4 millones de turcos. La consulta popular quiere aprobar el aumento de los de la figura del presidente de la República y busca modificar algunas leyes vigentes en Turquía. Entre esos cambios, está abrir a Erdogan la posibilidad de presentarse para otros dos mandatos, además de nominar jueces y preparar presupuestos del Estado.

La estrategia

Según Mark Lowen, periodista de la cadena Bbc, “Recep Tayyip Erdogan es un operador político muy inteligente. Sus choques con aleados importantes en Europa, y esa excesiva comparación con entre holandeses y nazis, puede pareces caótica, pero probablemente responde a un plan muy pensado. Este hombre ha siempre salido victorioso de situaciones en las que parecía perdedor”. Para el analista, la decisión de realizar mítines en Países europeos en un momento de tensión como este, en los que Alemania y Holanda están a las puertas de nuevas elecciones, es evidentemente una provocación. El premier holandés Mark Rutte tiene que enfrentarse a un importante desafío electoral en contra del líder del Partido para la Libertad, Geert Wilders, que mantiene un discurso abierto en contra del Islam y de la inmigración de personas provenientes de Países musulmanes. Quiere prohibir el Corán, las mezquitas y buscará, en caso de victoria, de convocar un referéndum para salir de la Unión europea y del euro.

No obstante, las estrategias de Erdogan son, casi siempre, complejas pero acertadas. #internacional #Corrupción