El #islam en #Francia ha estado permanentemente en la mirada de la atención pública durante los últimos años. Aún, durante la época electoral de 2017, no se prestaba tanta atención a lo que los votantes musulmanes pensaban sobre las elecciones presidenciales.

Tan sólo unos días antes de la primera ronda de elecciones, las preguntas sobre el potencial “Voto Musulmán”, que podría ser un factor en las elecciones, están siendo exploradas.

El electorado musulmán

Islam es la segunda religión con más presencia en Francia y los musulmanes forman aproximadamente el 5 por ciento del electorado francés y aproximadamente el 8 por ciento de la población total.

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Las encuestas o estudios basados en la religión, raza o color de piel de la población, están prohibidas por la ley francesa. Los encuestadores, entonces, generalmente se basan en los apellidos patronímicos y orígenes Geo-étnicos, para identificar la afiliación religiosa de los encuestados. Esto ha sido el caso particular al momento de analizar las actitudes de los votantes musulmanes de Francia, particularmente en los suburbios de ciudades como París, Marsella o Lyon, donde existe una gran concentración de ciudadanos franceses de origen norafricano.

En 2012, un estudio realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) mostró que 86 por cierto de los votantes musulmanes votaron por Francois Hollande, quien ganó las elecciones con un aproximado del 51 por cierto del voto nacional.

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Estimado como el 5 por ciento del electorado nacional, los votantes musulmanes, de este modo, constituyeron el voto faltante a favor del candidato socialista.

Esto fue el resultado de una movilización masiva en los suburbios de las ciudades más grandes de Francia en contra del oponente de Hollande, Nicolás Sarkozy, quien adoptó una retórica sobre el Islam y que no mostró ningún interés en contener la onda de islamofobia que se había extendido a los largo de Francia durante su mandato.

Aunque el Islam y la islamofobia han pasado temporalmente a segundo plano en la carrera hacia la presidencia en la primera ronda de elecciones, dando lugar a varios escándalos y a discusiones políticas, es poco probable que esto ocurra en la segunda ronda.

Confiar en el voto musulmán

Por décadas, los musulmanes franceses han votado tradicionalmente por la izquierda (partidos socialistas y comunistas), motivados por los valores humanísticos que la izquierda ha, supuestamente, defendido. Pero en décadas recientes los votantes musulmanes (ahora en su segunda y/o tercera generación) han madurado y sus preferencias políticas se han vuelto más diversas.

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En la ausencia de compromiso político masivo hacia algún partido político o movimiento, los franceses musulmanes tienden a estar más interesados en los problemas socioeconómicos como el acceso a empleo, beneficios y discriminación, problemas que comparten con el resto de la población francesa.

Entonces, en teoría, cualquier candidato - con excepción de Marine Le Pen - que proponga soluciones reales y alcanzables a estos problemas, contará con el favor de los votantes franceses musulmanes, así como de otros segmentos de la sociedad que pasan por las mismas condiciones socioeconómicas. En otras palabras, la elección de los votantes franceses musulmanes no está motivada por su afiliación religiosa, sino por los problemas y preocupaciones que afectan su vida diaria.

Si hubiera un problema que une a todos los votantes musulmanes, sería la cuestión de la islamofobia, es entonces la posición que cada candidato tome a respecto de esta lo que podría favorecerle.

Eso fue exactamente el caso durante las elecciones en 2012, cuando los franceses musulmanes votaron masivamente a favor de Hollande simplemente porque prometió combatir la discriminación, racismo e islamofobia.

Hoy, prácticamente todos los candidatos prometen combatir los problemas sociales que afectan a las minorías en el país, pero sus posiciones difieren ampliamente cuando se trata del Islam y la islamofobia.

Por ejemplo, durante la campaña de las elecciones primarias en 2016, Francois Filon declaró que “Francia tenía un problema con el Islam” y que esta religión amenazaba la unidad nacional.

Entonces, mientras en la primera ronda, el voto musulmán puede dispersarse entre varios candidatos, en el supuesto de que Le Pen llegue a la segunda vuelta, la población musulmana probablemente votaría por el oponente.

Mientras el electorado musulmán en Francia carece de homogeneidad y disciplina en el voto, impulsado por diferentes aspectos socioeconómicos, hay una posibilidad de que el voto musulmán sea en contra de la consolidación de la derecha en Francia y la normalización de la islamofobia, discriminación y ultranacionalismo en la sociedad francesa. #Gobierno