El próximo miércoles 26 de abril, los altos funcionarios de la administración de #Donald Trump celebrarán para todo el Senado una sesión informativa para discutir la situación en #Corea del Norte.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, el secretario de Defensa, Jim mattis, el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, y el general Joseph Dunford, presidente del Estado Mayor Conjunto, convocaron a los 100 senadores a una reunión, así lo declaró el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, el lunes.

La situación resulta inusual por el hecho de que los cuatro funcionarios estén involucrados y porque es extraño que se convoque a todo el Senado a la Casa Blanca.

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La reunión del miércoles fue originalmente programada para una sala segura en el Capitolio, pero el presidente Donald Trump sugirió que se moviera a la Casa Blanca, aseguraron asesores del Congreso.

Un conflicto que crece

La necesidad de una reunión nace por la preocupación de Washington por las pruebas nucleares y de misiles de Corea del Norte y por las amenazas de atacar a #Estados Unidos y a sus aliados en Asia.

Trump, quien llamó a los líderes de China y Japón durante el fin de semana pasado, dijo el lunes a los embajadores del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que "el status quo" no es aceptable y que el consejo debe estar preparado para la imposición de nuevas sanciones.

Asimismo, los asesores del Congreso expresaron que el motivo de que la reunión se celebre en la Casa Blanca es para subrayar que Estados Unidos toma en serio a Corea del Norte y que, de ser necesario, habrá un cambio en la política para contestar a las amenazas.

Por su parte, los senadores señalaron que estaban contentos de poder ser escuchados por Washington y la Casa Blanca.

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"Es (la ubicación) su elección", dijo el senador Ben Cardin, el principal demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado", y añadió, "Espero que oigamos su política en cuanto a cuáles son sus objetivos, y cómo podemos lograr eso esperanzadamente sin dejar caer las bombas".

Al respecto, la senadora republicana Lindsey Graham expresó su preocupación señalando que, "Para 2020, si nada cambia dentro de Corea del Norte, tendrán la tecnología y el avance para desarrollar un ICBM (misil balístico intercontinental) que pueda llegar a los Estados Unidos".

Los asistentes aseguraron estar trabajando con la Casa Blanca para celebrar una reunión similar con la Cámara de Representantes.