Parece que lo peor que le pudo pasar al Partido Acción Nacional de México fue llegar a la Presidencia de República, luego de 78 años de haber sido fundado y 48 de haber presentado a su primer candidato a la presidencial del país.

Fundado en septiembre de 1939 por Manuel Gomez Morín, Efraín González Luna y Luis Calderón Vega (padre del ex-presidente Felipe Calderón Hinojosa) entre otros, Acción Nacional inició su vida política buscando ser un contrapeso del partido en el poder, para acabar con sus abusos y pretendiendo instalar un modelo democrático en el país que terminara con los vaivenes que producían los cambios de cuadillos politicos en la escena política nacional; también quería colocar en la máxima posición de poder a un hombre de la vida civil, ya que hasta entonces solo militares habían ocupado la presidencia en el primer tercio del siglo XX.

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Durante sus primeros 35 años de vida el #PAN no tuvo mayores divergencias entre sus militantes, salvo las sanas diferencias de opinión que todo partido político tiene; fue a finales de los 70 cuando llegaron los "neo-panistas" o "Bárbaros del Norte" que con sus formas "broncas" de hacer política inquietaron a los panistas de la vieja escuela. Pero lo mejor, y lo peor, estaba por llegar.

El PAN gana la presidencia

Aunque el PAN ya tenia presencia en presidencias municipales, gobernaturas, legislaturas estatales y en el Congreso de la Unión, su llegada a "Los Pinos" fue el logró que catapultó su presencia política en toda la nación.

Y fue precisamente uno de los mas conspicuos representantes del neopanismo el que logró arrebatarle al PRI la silla presidencial, luego de casi 80 años en el poder; Vicente Fox Quesada logró la hazaña prometiendo cambiar el estilo de hacer política acabar con la corrupción y con todos los males que asolaban a México.

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Muy poco esto se hizo realidad, de hecho Acción Nacional comenzó a actuar de la misma forma que el PRI, a hacerse de la vista gorda en notables casos de corrupción y los "peces gordos" que prometieron detener jamás pisaron la cárcel.

El otrora partido de la "gente decente" también admitió en sus filas y en su gobierno a ex-priistas de dudosa reputación, cobijo "enjuages" políticos tanto con altos miembros de la cúpula empresarial, asi como de la Iglesia Católica y de líderes sindicales notoriamente corruptos, como Elba Esther Gordillo.

Con la llegada de Felipe Calderón a la presidencia la cosa no sólo no mejoró sino que empeoró; de entrada el triunfo electoral del panista se logro de manera desaseada, en medio de acusaciones de fraude y de una intervención descarada del gobierno de Fox en la campaña, lo que incluso fue reconocido por la autoridad electoral. Se agravó la parálisis legislativa y con la guerra al narco la inseguridad y la violencia se fueron por las nubes; la inexperiencia de los gobiernos del PAN le costo mucho al país, y eventualmente llevo a ese partido a perder el poder en las elecciones de 2012.

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La crisis en dicho instituto político redundó en una desbandada dentro de su militancia, ya que en 2013 perdió al 80 por ciento de sus miembros.

La última crisis

Ante las próximas elecciones presidenciales del 2018, el PAN se divide aún más. Los últimos días de abril de 2017, durante las reuniones del Consejo Nacional de ese partido, el ex-presidente #Felipe Calderón advirtió que podría dejar el partido, después de una agria discusión a gritos con otro miembro de su partido. Analistas políticos han señalado que se preveía la salida del PAN de él o de su esposa #Margarita Zavala, quien busca la candidatura a la presidencia, ante el anhelo del actual presidente del partido, Ricardo Anaya, de ser él el candidato.

Ya la señora Zavala de Calderón había señalado que ante la cerrazón en su partido podría ir de manera independiente a los comicios. Con esto y con el poco arrastre que han tenido algunos de sus candidatos a gobiernos estatales en las elecciones de este año, como Josefina Vázquez Mota, el PAN ha perdido no solo sus fundamentos, también la cohesión interna y parece haber caído de la gracia de los electores.