Continúa la presión internacional sobre la crisis política, social y económica en #Venezuela. Luego las últimas muertes de jóvenes estudiantes en algunas regiones venezolanas, la comunidad internacional ha manifestado su preocupación por la violencia y la represión del gobierno de Nicolás Maduro en contra de la oposición. Durante la última sesión ordinaria en las Naciones Unidas, la embajadora de Estados Unidos, Nikki Haley, advirtió el peligro que Venezuela se convierta en una “segunda Siria” y ha pedido a los miembros de la organización de que unan esfuerzos para buscar una solución a la crisis que atraviesa el país sudamericano. “Venezuela está al borde de una crisis humanitaria – declaró ante los presentes Haley -.

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Manifestantes pacíficos de la oposición son heridos, arrestados y asesinados por los guardias de seguridad del mismo gobierno. No hay medicinas, los hospitales no logran trabajar y atender a los enfermos, y es difícil encontrar comida”.

Estados Unidos, primero en la lista de preocupación internacional

Las declaraciones de Haley concuerdan con las condenas del gobierno del nuevo presidente norteamericano, Donald Trump, en contra del totalitarismo del régimen de Nicolás Maduro. Trump recibió en la Casa Blanca a Lilian Tintori, esposa del líder de la oposición, y prisionero político, Leopoldo López. Haley insiste que la administración estadounidense está preocupada por “las maniobras anti-democráticas del régimen de Maduro y la crisis política e institucional en el País”.

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“La comunidad internacional debería decir: ‘Respeten los derechos humanos de las personas’. Si no, se corre el riesgo de que se repita la situación de otros países como en Siria, Burundi o Corea del Norte”, dijo la representante en las Naciones Unidas.

La presión de la Organización de Estados Americanos

El embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Rafael Ramírez, (quien también fue presidente de la estatal Petróleos de Venezuela) replicó las declaraciones de Haley, acusando a Estados Unidos de alimentar la violencia en Venezuela. Sin embargo, quienes han encendido el alarme sobre la situación venezolano no son sólo los Estados Unidos: también la Organización de Estados Americanos (Oea), presidida por Luis Almagro, ha ejercido presiones sobre el régimen de Maduro para pedir el cese de la represión violenta de las manifestaciones, la liberación de los prisioneros políticos y la convocación de nuevas elecciones. El próximo 31 de mayo habrá una sesión extraordinaria en la ciudad Washington para discutir sobre la crisis en Venezuela.

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“Los judíos del Siglo XXI”

En un programa emitido por el canal del Estado, Venezolana de Televisión, Nicolás Maduro declaró que los chavistas son los nuevos judíos del siglo XXI: “Somos los nuevos judíos del siglo XXI, aquellos a los que Hitler persiguió, así somos. No llegamos la estrella de David en el pecho, pero tenemos el corazón rojo del deseo de luchar y combatir a favor de la dignidad humana. Lograremos acabar con estos nuevos fascistas del siglo XXI”. El presidente venezolano hacía referencia a la ola de protestas en el extranjero en contra de los militantes del gobierno chavista y de sus familiares. A ese tipo de protestas se les llama “escraches” y tuvieron origen en la época de la dictadura de los años 70 en Argentina. Han sido víctimas de estas protestas las sedes diplomáticas y muchos ex ministros que han decidido vivir afuera de Venezuela en estos momentos de crisis. Maduro dijo que “Julio Borges es el responsable, líder y jefe del Bureau de la Unidad democrática (y presidente de la Asamblea Nacional) por todos los abusos, toda la violencia, toda la insurrección armada, todo el odio fascista, toda la persecución y la división que está provocando a nivel nacional y en algunos lugares del mundo en contra de los venezolanos de bien, los venezolanos de la paz”. #Corrupción