Se ha vuelto informática la guerra de los carteles de la droga en contra de los activistas a favor de los #Derechos humanos y de los periodistas que investigan la violencia y el tráfico de estupefacientes. Algunos de los más famosos periodistas de investigación y sus familiares están en el mira de un sistema spyware, un software que tiene la capacidad de intervenir teléfonos celulares y computadoras. Además, están siendo espiados abogados y activistas de los derechos humanos que se han ocupado del caso de los estudiantes desaparecidos en Iguala.

El mecanismo de engaño

Las víctimas de la persecución se dieron cuenta porque fueron bombardeadas con centenares de mensajes en los que eran informados de la infección de un virus spyware producido en Israel, que actualmente es administrado por un fondo de private equity norteamericano.

Anuncios
Anuncios

Los mensajes estaban hechos para engañar a las víctimas y dar acceso al sistema. En algunos casos, simulaban ser facturas de la electricidad o informaciones de la embajada norteamericana en #México. Una vez que el usuario daba el primer click, el telefono o la computadora estaba a disposición del server.

El sistema Pegasus en manos de los narcos

El sistema se llama Pegasus y se esconde en los smartphones, recogiendo información, mensajes, el elenco de números, los datos de las redes sociales y el calendario de eventos. La compañía NSO Group aceptó de vender el software a varias agencias del gobierno mexicano para poder investigar sospechosos de criminalidad y terrorismo. Según el New York times, desde el año 2011 al menos tres agencias federales de inteligencia mexicana habían pagado 75 millones de euros por el software.

Anuncios

Sin embargo, el instrumento parece haber caído en las manos equivocadas. Asimismo, en el año 2015 México habría comprado algunos instrumentos a Hacking Team, un productor europeo de spyware. El uso de Pegasus en territorio mexicano fue denunciado por Citizen Lab, que determinó que la campaña de spyware estaba destinada hacia activistas e investigadores que habían promovido un impuesto en contra de las bebidas azucaradas para contribuir a la reducción de la obesidad entre los mexicanos.

Las víctimas del ataque

Entre las personas espiadas está Carmen Aristegui, que en el año 2014 reveló la adquisición de la casa de Angelica Rivera, esposa del presidente #Enrique Peña Nieto. Como ella nunca accedió al link, el mismo mensaje fue enviado a su hijo menor de edad Emilio. Según el informe presentado por Citizen Lab “es la primera vez que confirmamos que un menor de edad es usado en un ataque con spyware”. Otros periodistas espiados son Rafael Cabrera, Sebastián Barragán, Salvador Camerena, Daniel Lizárraga y Carlos Loret de Mola.

Anuncios

Según el escritor mexicano Emiliano Monge, “lo que sí es incomprensible, por donde lo agarres, es que espiaran a Carlitos Loret. Bastaba con que le echaran una llamadita para exigirle su último update”. Entre los activistas de derechos humanos atacados están algunos representantes de la asociación Centro PRODH, que ha apoyado a los familiares de los 43 estudiantes de Iguala.

“Los enemigos del Estado somos nosotros”, ha declarado al periódico norteamericano The New York Times, Juan E. Pardinas, director general del Instituto mexicano para la competitividad. Pardinas trabajó en algunas leyes para combatir la corrupción en México y su teléfono celular fue espiado, al igual que el de su esposa. Pensar que la semana pasada el presidente Enrique Peña Nieto prometió en Los Pinos a empresarios, inversionistas y periodistas que el gobierno se comprometería en crear las condiciones necesarias para el ejercicio libre de la información.