Cuando #Jeremy Corbyn caminó hacia el escenario principal de #Glastonbury, el público lo recibió con una de las ovaciones más contundentes de la jornada. La aparición del veterano político de 68 años fue uno de los momentos más esperados del fin de semana -una vuelta extraordinaria un año después de que cancelara su aparición en el festival de 2016 tras la votación de Brexit y la incertidumbre sobre su futuro como líder laborista.

Decenas de miles de personas se reunieron para ver el discurso de mediados de la tarde. Casi todos los presentes eran seguidores y fanáticos del político y muchos llevaban camisetas con su rostro o nombre, y había decenas de banderas de agradecimiento.

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Ante a esa multitud, Corbyn llegó acompañado del fundador de Glastonbury, Michael Eavis. Una vez sobre el escenario principal, Pyramide Stage, sonrió y esperó a que la audiencia dejara de cantar su nombre al ritmo del tema "Seven Nation Army" de The White Stripes.

En sus declaraciones, Jeremy Corbyn afirmó: "La #Política es en realidad sobre la vida cotidiana. Se trata de todos nosotros: lo que soñamos, lo que queremos, lo que conseguimos y lo que queremos para todos los demás (...) las élites se equivocaron. La política es sobre la vida de todos nosotros. La maravillosa campaña de la que fui parte y guiada trajo a la gente de vuelta a la política porque creían que había algo para ellos."

Asimismo, el líder del partido laborista aprovechó la ocasión y la plataforma para enviarle un mensaje al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump: "Y si ves a lo lejos, mira el muro que rodea este festival. Hay un mensaje para el presidente Donald Trump. ¿Sabes lo que dice? Construya puentes, no paredes", ocasión en la que los aplausos de la audiencia volvieron a resonar con mucha fuerza.

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Jeremy Corbyn, ¿estrella pop?

En declaraciones ofrecidas a The Guardian después de su discurso, Jeremy Corbyn describió el culto de la personalidad que se ha venido desarrollado en torno a su figura en las últimas semanas como "extraño, muy extraño". "No lo promuevo", dijo. "Hago lo que creo, trato de promover lo que creo y cambio las cosas en la política, y estoy feliz de ser parte de ese cambio".

Asimismo, dijo que creía que era el espíritu de esperanza lo que impulsaba su campaña, que ésta había capturado la imaginación de los jóvenes votantes, quienes habían pasado los últimos años obligados a "tomar decisiones difíciles y desagradables" gracias a los recortes en las subvenciones a la educación y a la introducción de las tasas universitarias. Pidió el fin de una sociedad en la que "aceptamos hostilmente la pobreza, la desigualdad y la desesperación de algunas personas".

Corbyn dejó de lado las sugerencias de que ahora podría tener que manejar expectativas poco realistas en los votantes, especialmente los votantes jóvenes, para evitar una reacción ante la Corbyn-mania.

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"Hemos pensado en todo esto muy claramente, en el tipo de cosas que queremos lograr y en el tipo de cosas que podemos lograr, así que estamos muy claros al respecto", dijo. "Pero también se trata de cambiar la atmósfera política".

Lo que opinan sus seguidores

Danny Owen de 27 años se encontraba entre el público de Glastonbury que presenció las declaraciones de Corbyn. Al preguntarle su opinión sobre el político, esto fue lo que dijo: "Cuando Theresa May llamó a elecciones, volviendo a lo que había dicho que no haría anteriormente, Corbyn tenía el derecho de desafiar eso (...) además de haber sido desafiado por su propio partido dos veces y haberlo superado (...) La gente dice que es radical. No creo que lo sea. Quiere salarios justos y resultados y servicios sociales bien financiados. El hecho de que la gente vea eso como radical es un reflejo triste de nuestra sociedad".