Se llama Alejandro Solalinde el padre mexicano que ha conquistado a los italianos. Su historia es la de la natural resistencia en contra de los narcotraficantes. Con ayuda de la periodista Lucia Capuzzi, Solalinde publicó el libro “Los narcos me quieren muerto”, que fue publicado por la editorial Emi. Colaboraron en la publicación Amnesty International y la Comunidad de Sant’Egidio de Italia. “Los inmigrantes. Aquel día los vi. Antes había pasado sólo al lado. Como muchos otros”, escribe el sacerdote mexicano. Hermanos en el camino es el nombre del centro de refugiados que construyó en Oaxaca. De “padrecito burgués”, como él mismo se define, Solalinde se transforma en un defensor de los derechos de los inmigrantes por encima del negocio del narcotráfico.

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El business del tráfico de inmigrantes clandestinos se ha vuelto en uno de los negocios más enriquecedores de Centroamérica. Padre Alejandro quería construir un pequeño paraiso en Ixtepec, al sur de #México, para que los inmigrantes pudieran estar como en un hotel. Allí los ayudaba con agua, comida y apoyo psicológico. Solalinde les tendía la mano para salvarse y el precio que ha tenido que pagar es la amenaza de muerte de los capos del narco.