El pasado 19 de Jjunio un diario estadounidense hizo pública una investigación donde señala al gobierno mexicano como posible responsable de espionaje contra periodistas, activistas e incluso algunos miembros de partidos de derecha del país.

Gobierno de México, ¿responsable del espionaje?

La noticia causó indignación por parte de diversos sectores de la sociedad mexicana, quienes mostraron su inconformidad por diversos medios, principalmente redes sociales, creando así el hashtag #GobiernoEspía donde culpan al gobierno de Peña Nieto como el principal sospechoso de dichas actividades.

Algunas instancias no gubernamentales como R3D señalan al gobierno directamente, debido a que el Software de espionaje llamado “Pegasus”, sólo puede ser adquirido por gobiernos.

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La empresa israelí NSO Group estipula que su software sólo deberá ser utilizado para dar con criminales, narcotraficantes y terroristas, en resumen, lo venden únicamente para combatir el crimen organizado.

Entre los periodistas que fueron blanco del programa se encuentra Carmen Aristegui y su hijo, en ese entonces menor de edad, (justo cuando se había publicado su investigación de la Casa Blanca) y Carlos Loret de Mola; algunos de los activistas atacados fueron abogados de los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural de Guerrero “Raúl Isidro Burgos”, promotores de la Ley 3de3 anticorrupción, entre otros.

La manera de intento de instalación coincide en todos los casos, recibieron un mensaje de texto en la que informaban acerca de un asunto en específico, por ejemplo, renovación de visa, o publicación de sus respectivas denuncias.

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Recientemente se reunieron para llevar a cabo una conferencia de prensa que transmitieron por Facebook, donde expusieron la manera en la que se intentó instalar el programa.

Un laboratorio especializado de la Universidad de Toronto reafirmó las sospechas de los atacados, encontró rastros del programa en los teléfonos móviles. Y es que la misma empresa declaró con anterioridad que una vez instalado el software es imposible saber de dónde proviene el hackeo.

El costo del espionaje es elevado, por cada teléfono a espiar se hace un cobro de 65 mil dólares, por diez teléfonos son 650.000 dólares añadiendo una cuota de instalación de 500.000 dólares. Situación que no cuadra con el recorte presupuestario que implementaron en varios sectores, uno de los más afectados fue sin duda el educativo, con un recorte histórico.

Y es que no es para menos la indignación de los mexicanos, en lo que va del sexenio han sido 45 los periodistas asesinados, en comparación con el anterior sexenio fueron 51 las víctimas, crímenes que en casi su totalidad quedaron impunes.

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Con esto se demuestra que el nuevo enemigo del Estado son los opositores, los activistas que defienden los #Derechos Humanos, una crisis que se ha agravado desde la declarada guerra contra el narcotráfico; y los periodistas que se encargan arduamente en informar a la población de manera eficaz y verdadera. El acoso por parte del gobierno es constante, y los casos crecen más y más.

Peña Nieto se defiende de acusaciones

Las declaraciones por parte del presidente no se hicieron esperar, y por supuesto, dijo ser inocente, y que daría con los culpables. Quedan muchas respuestas por resolver y la crisis del gobierno mexicano está cada vez más grave, teniendo a un presidente con un nivel de aceptación poblacional bastante bajo, a un año y medio de terminar este sexenio, las cifras de periodistas asesinados podría superar la cifra del anterior sexenio.

Sólo queda exigir una respuesta convincente, situación que parece ser misión imposible, los hechos hablan por sí solos, la Procuraduría General de la República (PGR) adquirió el software Pegasus en dos ocasiones, en 2014 y 2015. Si no llevó a cabo el espionaje, ¿entonces quién? ¿Les robaron el programa? Lo único claro es que no hay libertad de expresión y los derechos humanos no existen en este país. #Enrique Peña Nieto #Corrupción