Aunque no parezca, los venezolanos están en campaña electoral. El próximo domingo 30 de julio, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha convocado la realización de una Asamblea Constituyente para elegir a los personales de la sociedad civil que escribirán la nueva Constitución Nacional. No pudiendo cancelar el Parlamento (que tiene mayoría de la oposición luego de las elecciones de diciembre del 2015) con un decreto del Tribunal Supremo de Justicia, Maduro espera poderlo hacer a través de una reforma constitucional escrita a su medida.

El objetivo de esta iniciativa, según las mismas palabras del mandatario, es “hacer que desaparezca el Parlamento podrido” que pretende ponerle fin a la revolución bolivariana.

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En los primeros bocetos que giran en el País, se puede leer que la intención es la de transformar el Estado venezolano en un socialismo aún más radical que el que existe ahora.

Los candidatos a la Asamblea Constituyente

Maduro no ha querido ver ni escuchar ninguna voz disidente. Hizo caso omiso al resultado del referéndum (no vinculante) que fue convocado por la oposición venezolana el pasado 16 de julio y que demostró que más de 7,5 millones de electores no están de acuerdo con la convocación de una Asamblea Constituyente. El presidente venezolano va directamente al grano, a lo que le interesa, y pretende escribir una nueva Constitución. En el comité constituyente no habrá ningún representante de la oposición al gobierno ni tampoco expertos de derecho constitucional. La nueva Constitución venezolana estará escrita por trabajadores, mujeres, madres, pensionados, representantes de las comunidades indígenas y estudiantes.

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Todos serán escogidos gracias a un particular mecanismo proporcional que privilegia los sectores más populares de algunos municipios del país.

La campaña mediática de Nicolás Maduro

Desde hace 18 años, cuando el comandante Hugo Chávez llegó a la presidencia, la tiranía comunicacional del gobierno se volvió una norma. Hoy en día nada ha cambiado: todos los días, a las siete de la mañana, en cadena nacional, el gobierno venezolano aprovecha de los medios de comunicación del Estado para promover a sus (únicos) candidatos a la Constituyente. Uno de los más famosos – no precisamente por sus propuestas – se llama Antonio José León. Es el candidato número 63, representante de las llamadas “comunas”. Con un discurso coloquial y casi divertido, se presenta como “La Máscara, el hijo de María, el amiguito de todos”. En la publicidad, Antonio José León dice que “en nombre di Jehová, de dios, recuerda que eres amor, que eres vida, que quieres construir y no destruir… y es por eso que como candidato a la Constituyente te propongo que busquemos soluciones para que los beneficios lleguen a los más necesitados.

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Por ejemplo, las bolsas de las Clap (asistencia social alimentaria, ndr). Yo propongo que si hay personas que no tienen dinero con que pagarlas, que se les den igualmente y las paguen luego, cuando puedan”. La canción oficial de la campaña de Maduro para la Constituyente se llama “La Constituyente Va” y fue compuesta por el músico Jesús “Chucho” Rondón Sin embargo, la estrategia del chavismo más allá. Y es mucho más pop. Para convencer a los venezolanos de votar este 30 de julio, el presidente Maduro presentó una versión muy original de la canción que ha sido un hit en todo el mundo: “Despacito” de #luis fonsi y Daddy Yankee.

La rabia de Luis Fonsi y Daddy Yankee

Lástima que no todo ha salido como el gobierno se lo esperaba. Los autores de la canción se molestaron mucho por el uso indebido de la canción y han aprovechado la ocasión para criticar públicamente los abusos del régimen en contra de los jóvenes venezolanos y las familias que quieren un mejor futuro para sus hijos. Luis Fonsi y Daddy Yankee publicaron en sus redes sociales comunicados en los que acusan el gobierno de Maduro y denuncian el plagio de la canción “Despacito”. Quienes creen en la paz y en la libertad pueden hacer versiones, Maduro – con su #Política de exceso de totalitarismo y violencia -, no. Fonsi demandó oficialmente al presidente Maduro por el robo de su canción.