Cien años han pasado desde la promulgación de la Constitución mexicana, un pequeño paso para consumar el gran movimiento revolucionario iniciado en 1910. Este documento importantísimo nos legó leyes que garantizarán la función sociopolítica del país, regulando acciones individuales y colectivas, optimizando el engranaje del renacido país llamado #México.

Un breve antecedente

La Constitución del 5 de febrero fue y es producto de la unión de fuerzas revolucionarias que, pese a la inconformidad con el Gobierno, no eran muy afines en cuanto a los principios ideológicos que abanderaban. Esta sociedad se dio en pleno dentro de la famosa "Convención de Aguascalientes".

Anuncios
Anuncios

Zapatistas, villistas y carrancistas colaboraron en la elaboración de los estatutos que contendría nuestra Carta Magna.

El gran sueño de legalidad y libertad tenía un peldaño escalado, sin embargo no pasó mucho tiempo para que las traiciones, ambiciones y malos entendidos lo desmoronaran paulatinamente. ¿Por qué? Por la simple razón de que este congreso promisorio estuvo lleno, en realidad, de inconformidades y discrepancias. Como dicen por ahí, estuvieron juntos, pero no revueltos.

Incapaces de la negociación, los integrantes de este amplio frente revolucionario "más pronto que rápido" optaron por perseguir sus intereses, dividiéndose en pliegos individualistas los puntos establecidos en la legislación naciente. Así, al término de la guerra (armada), la Constitución ha sido un bonito adorno durante 97 años, exceptuando tres en los que estuvo activa gracias al presidente Cárdenas.

Anuncios

Origen y fin

Poco antes del infame año de 1988, un frente denominado "democrático", del #PRI, harto de la hegemonía oligárquica del partido (prácticamente) único de México, haciendo alianza con otros grupos políticos y partidos pequeños (por no decir inexistentes) fraguaron el principio del que después sería conocido como PRD.

Esta unión, con precedentes aniquilados por los gobiernos priístas anteriores, buscó y encontró la movilización de la gente, logrando un triunfo, que sería invisible por obra del sistema mexicano. A fin de cuentas una derrota. El ascenso al poder de Salinas, lapidario fracaso del esfuerzo, trajo consigo el primer logro: un interés en la pelítica de la gente de a pie.

Hoy por hoy

A 28 años de la fundación del PRD, con los tiempos revolcadísimos, la institución de izquierda pretende pactar un frente amplio democrático, en miras de conseguir el máximo hueso en 2018. La presidente del partido, Alejandra Barrales, ha expuesto que esta unión no representa una alianza, sino una sociedad cuya única meta es derrotar al PRI, dejando en claro que después de conseguirlo, en caso de que suceda, cada grupo seguirá con sus mañas, o tradiciones o vicios.

Anuncios

El sistema de gobierno actual está oxidado. Los actuales grupos y partidos políticos están lejanísimos de la población a la que sirven o deberían servir. El movimiento que pretende sacar al PRI del poder no está sostenido por ideologías, sino por ambiciones. #Política