El gobernador Alejandro Murat pretendía utilizar al pintor Francisco Toledo como una carta de presentación ante el presidente Enrique #peña Nieto en la que fue, la tarde del jueves 7 de septiembre, la primera visita de su sexenio a la capital de Oaxaca, pero el artista le tenía una sorpresa al mandatario, un pendiente, una carta.

En marzo de 2014 le dirigimos una carta adjunta que le enviamos a Palacio Nacional después de recabar miles de firmas de adhesión. Nunca logramos averiguar si usted la recibió. Por tal razón nos permitimos presentársela el día de hoy que usted visita a esta Ciudad de Oaxaca”, se lee en el documento que le entregó el artista plástico a Peña sobre un tema que como jefe de Estado no ha atendido: la prohibición para experimentar y cultivar semillas transgénicas en el país.

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Toledo explicó a través de su cuenta oficial de Facebook que había intentado entregar el escrito en 2014, cuando el Patronato ProOax y la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad le solicitaron una reunión a Peña [VIDEO] sin recibir respuesta.

“Las razones que nos motivaron a escribirla hace tres años y medio se mantienen vigentes”, continúa la misiva redactada por el fundador del Instituto Gráfico de Artes de Oaxaca. “Seguimos convencidos de que el #maíz transgénico es malo para México. Junto con la carta de 2014, anexamos la argumentación que expuso en esas fechas el doctor David Schubert, investigador eminente del Instituto Salk. Los hallazgos científicos de los últimos tres años nos dan la razón: hay una evidencia creciente de los efectos nocivos para la salud humana del glifosato, así como de las manipulaciones genéticas hechas sobre el maíz, tal como ahora se cultiva en los Estados Unidos de Norteamérica y otros países”.

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Toledo expone en la carta que investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) revelan que aproximadamente el 90% de los alimentos de maíz que se procesan industrialmente en el país presentan semillas que han sido modificados genéticamente y que el 30% contiene rastros del pesticida glifosato. “Nos preocupan estos hallazgos porque sugieren que un sector importante de nuestra población puede estar sujeta a largo plazo a una creciente tasa de incidencia de ciertos tipos de cáncer para los adultos y padecimientos neurológicos en los niños, entre otros riesgos de salud”.

Durante los últimos años Toledo y un grupo de artistas, científicos y ciudadanos ha realizado una campaña para proteger el maíz nativo y prohibir la entrada de las semillas transgénicas, con conferencias, publicaciones, una bienal internacional de cartel y la recepción de miles de firmas contra el maíz genéticamente modificado.

“Como lo expresamos en 2014, sentimos que contaminar nuestro maíz es herir el corazón de México, por eso pedimos a usted no autorizar el cultivo de semillas transgénicas en el territorio nacional”. #transgénicos