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Corrompió gobernadores, lavó millones de dólares, violó la ley de obras de al menos 12 Estados del país, fue juzgado por el #Gobierno de Estados Unidos y, tras 201 días en prisión, salió libre. Su nombre es Luis Carlos Castillo Cervantes y es conocido como “El Rey de los Dragones”.

De empresario de la construcción pasó a ser un magnate con la patente de una máquina innovadora, “el dragón”, una recicladora de pavimento que cubre calles enteras en un solo día. Sus amistades alcanzaron hasta a Enrique Peña Nieto [VIDEO] cuando era gobernador del Estado de México, pero no era el único cliente de una larga lista de gobernadores que se vieron beneficiados con su trato.

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Su expediente criminal se compone de miles de hojas en los que las autoridades de Estados Unidos describieron sus crímenes, desde la entrega de 80 millones de pesos en efectivo al exgobernador de Chihuahua, Humberto Moreira, hasta el pago de sobornos a gobernadores como Luis Armando Reynoso Femat, de Aguascalientes, Eugenio Torres, de Tamaulipas, y Rodrigo Medina, de Nuevo León, para que le adjudicaran obras públicas.

Castillo reconoció ante la Corte de Texas, EU, que su empresa Logística de Calidad en la Construcción y Comercio (LCCC) obtuvo contratos de obra pública amañando licitaciones, incluyendo a dos o más de sus empresas en los concursos. Así ganó 644 millones de pesos en San Luis Potosí, Colima y Zacatecas.

El dinero que obtenía de las obras públicas realizadas en México era enviado posteriormente al International Bank en Estados Unidos, del cual es socio y desde donde enviaba recursos a cuentas en paraísos fiscales.

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La fiscal Julie Hampton expuso en la corte de Texas como un avión Learjet 45, con un costo de 8.7 millones de dólares, propiedad del empresario, fue utilizado para trasladar en diversas ocasiones a gobernadores mexicanos a una mansión que el “Rey de los Dragones” construyó en la ciudad de Mission, Texas, valuada en tres millones de dólares.

Tan solo entre 2013 y 2015, las empresas que conforman el consorcio de Castillo Cervantes obtuvieron del gobierno federal 2 mil 400 millones de pesos.

En 2013 y 2014, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes [VIDEO] pagó a empresas de “El Rey” hasta 79 millones de pesos.

Castillo aceptó los cargos que se le imputaban y ofreció dar mayor información a las autoridades estadounidenses a cambio de “clemencia”, que le redujeran la sentencia por los delitos de fraude bancario, posesión de fondos robados y delito contra una nación extranjera, por los que podría haber estado hasta 20 años en prisión.

A Castillo lo incriminó otro empresario, Guillermo Flores Cordero, acusado y detenido también en Estados Unidos por lavar 30 millones de dólares para el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández.

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Las obras que ganó

Entre otras obras que realizó se encuentra el puente Barra Vieja, que conecta Pinotepa Nacional con Acapulco, en el Estado de Guerrero, por el que se le adjudicaron directamente 50 millones de pesos y, en el resto, “77 millones de pesos, no existen documentos que justifiquen su entrega dos años después y justo un mes antes de ser capturado en territorio estadounidense”, de acuerdo con una investigación de la organización, Mexicanos Contra la #Corrupción y la Impunidad.

Además de LCCC, Castillo Cervantes creó otras empresas también del rubro de la construcción con las que participaba en licitaciones de toda la República: Multiservicios Immex, Lucamax, Impulsora Mexicana de Comercio y Construcción e Impulsora Internacional de Equipos.

En Oaxaca, la empresa Lucamax, de la cual aparecía como socio, Maximiliano Castillo Martínez, hijo de Castillo Cervantes, ganó 554.69 millones de pesos en adjudicaciones directas.

201 días preso

Luis Carlos Castillo Cervantes fue detenido el 12 de noviembre de 2016 en Estados Unidos acusado por el delito de lavado de dinero. 201 días después, el 2 de junio de 2017 fue liberado tras aceptar entregar cinco millones de dólares, 33 mil 981 dólares en efectivo, un avión, motocicletas, automóviles, 5 centenarios de oro y diamantes.

Libre de cargos en Estados Unidos, las autoridades de México aún no han abierto investigaciones por los delitos de corrupción y sobornos entregados a gobernadores. Únicamente el Congreso de Coahuila interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República contra Castillo Cervantes por la venta al gobierno estatal de 23 autobuses escolares que públicamente anunció como donaciones. Hoy el Rey sigue libre y disfrutando de la mayor parte de lafortuna que obtuvo indebidamente en el país. #EPN