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Hace apenas tres días que la candidata independiente por la presidencia en 2018, MariChuy, acompañada por un vasto contingente y apoyada por el EZLN, presentó su registro formal ante el INE para participar en las próximas #elecciones. Sin embargo y como era de esperar, entre miles de mensajes vertidos en Twitter y Facebook, llamó mi atención una serie de comentarios que hacen mofa de la jalisciense con base en su origen y en su género:

'Esa MariChuy se parece a la que limpia mi casa, ¿quién es Marichuy y por qué no está haciendo pozole? Lo de MariChuy es una payasada, votar por ella solo por ser indígena y mujer... neta hay que estar pend...' se leía en algunos de ellos.

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Aunque no se trata de la única mujer candidata o independiente [VIDEO] en esta contienda electoral, sí se trata de un episodio sin antecedentes en nuestra historia política y social; independientemente de las posibilidades reales que tenga de posicionar su agenda política, nos ha obligado a mirar y remirar el problema de los tres Méxicos y cómo nuestros sectores más vulnerados, son también los más representativos -y representados- de nuestra cultura, no sólo frente a nosotros mismos, sino frente al resto del mundo.

El problema de los tres Méxicos

Machismo, pobreza y racismo son tres méxicos -pensando en el problema matemático de los tres cuerpos- que generalmente van de la mano, se atraen mutuamente y, aunque son capaces de subsistir individualmente, encuentran la fórmula perfecta para perpetuar los sistemas de opresión que ejerce nuestra clase política.

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¿A quiénes vemos, sino a los integrantes y descendientes de los pueblos originarios abarrotando los mítines de los partidos políticos? ¿A quién sino a la clase política, beneficia las discusiones bizantinas sobre el ser mujer y ser indígena alrededor de María de Jesús Patricio para restar importancia a su presencia en el estrado?

Ser mujer, indígena y candidata independiente representa en un país como México una afrenta para nuestros valores clasistas y racistas más arraigados que, a veces de forma inconsciente, esgrimimos con orgullo al hacer mofa de las condiciones paupérrimas en que sobreviven más de 14 millones de mexicanos.

Independientemente de los resultados que obtengamos de las próximas elecciones, creo que es necesario mirar con nuevos ojos y prestar oídos atentos a las alternativas sociales y políticas que de, a través de la candidatura de MariChuy, germinen. #MaryChuy #México 2018