Con este término, que surgió en la década de 1980 en Japón, se denominó a la comida considerada curativa. Diez años después, se dio un boom y el concepto se extendió a Estados Unidos y Europa, donde se hicieron investigaciones para determinar sus bondades. En la actualidad, el interés por los alimentos funcionales ha crecido. Pueden ser productos naturales o elaborados a través de la tecnología. Ambos provienen y controlan padecimientos crónico degenerativos como diabetes y cáncer.

Al igual que los nutrientes (vitaminas, minerales y fibras), las sustancias químicas son parte de una dieta equilibrada. Con el paso de los años, se han destacado las características que convierten a un producto en funcional, pero ¿qué son exactamente los alimentos funcionales?

Datos relevantes

Algunas de sus funciones se relacionan con el aporte de antioxidantes y con el fortalecimiento en el sistema cardiovascular, así como digestivo.

En un artículo de la revista Diabetes hoy (vol. VIII no 4-2007) se refiere que el Life Sciences Institute (ILSI) los define como: "Alimentos que, en virtud de sus componentes fisiológicamente activos, proporcionan beneficios a la #Salud, además de la #Nutrición básica". Asimismo, el Instituto de la Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos los designa como: "Alimentos que se han manipulado o modificado de uno o más de sus ingredientes para mejorar sus contribuciones a una dieta saludable".

De acuerdo a esas definiciones, las frutas y vegetales son la muestra más simple de un alimento funcional, por ejemplo, el brócoli y la zanahoria, por su contenido de sulforafano y betacaroteno, respectivamente.

Pero no hay que deslumbrarnos, para que un alimentos se considere funcional debe respaldarse con estudios científicos que determinen que tienen un efecto benéfico sobre la salud. Es decir, que además de nutrientes, aporten componentes para optimizar la salud, "Como ejemplo tenemos el glucano, lemento que contiene la avena, que reduce el colesterol en la sangre y ayuda a controlar la diabetes. Los carotenoides, sustancias de las zanahorias, reducen el riesgo de cáncer, por ejemplo" asegura Ruth Martínez, Ingeniera en Alimentos de la UNAM.

Así, es importante conocer y consumir estos productos, pues tiene grandes beneficios en la salud.