Es verdad que todos los mexicanos estamos expuestos a enfermarnos o a sufrir accidentes en cualquier día del año, pero en la época decembrina las posibilidades de que esto suceda aumentan considerablemente.

La Navidad es sumamente esperada por la gran mayoría de la población mexicana, debido al significado que guardan los regalos, el brindis de fin de año en las empresas, las posadas, la cena y la víspera del año nuevo.

Sin embargo, los hospitales reportan que con la llegada de la Navidad en sus salas de urgencias también hacen su aparición las enfermedades en las vías respiratorias, los accidentes viales y las quemaduras.

La disminución en la temperatura durante el mes de diciembre provoca que los males respiratorios aumenten su presencia en un 47 por ciento. Según la Unidad Epidemiológica de la Secretaría de #Salud, los hospitales atienden más de 3 mil casos cada semana por causas de infecciones respiratorias agudas.

Otras emergencias que se atienden en esta época del año, son los lesionados por accidentes vehiculares que casi siempre están ligados al consumo excesivo de alcohol. El 39 por ciento de los accidentados que ingresan a las salas de urgencia de los hospitales son peatones, mientras otro 28 por ciento son ocupantes de los vehículos.

De todos los casos, el 46 por ciento corresponde a jóvenes de entre 20 y 44 años de edad. Lamentablemente, la atención a niños y adolescentes por quemaduras de cohetes aumenta en un 40 por ciento.

Para evitar momentos amargos y desagradables se recomienda a los padres de familia ocho puntos: 1.- No proveer de juegos artificiales a sus hijos. 2.- No utilizar el teléfono celular mientras se maneja. 3.- Poner el cinturón de seguridad al conductor y a los acompañantes. 4.- No manejar bajo los efectos del alcohol y/o drogas. 5.- Manejar con mucha precaución aunque no se hayan consumido bebidas embriagantes. 6.- Apagar las luces de los árboles de navidad antes de ir a dormir o bien al salir de casa. 7.- No consumir en exceso alimentos ricos en grasa y azúcares. 8.- Supervisar que los niños no estén cerca del que golpea la piñata.